La estrategia estatal para regular el uso de motocicletas en Puebla reveló un panorama crítico: uno de cada seis fueron remitidas al corralón, mientras que uno de cada cuatro conductores fue sancionado por carecer de placas, licencia o tarjeta de circulación.
Así lo reveló el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, quien detalló que durante los mil 261 operativos implementados como parte del “Operativo Roma”, hasta el momento mil 671 motos han sido remitidas al corralón y se emitieron 2 mil 488 infracciones por estas faltas.
En total, la dependencia ha revisado 10 mil 430 motocicletas, además de que han ejecutado 12 mil 986 acciones de proximidad con conductores a bordo de estos vehículos.
El vicealmirante afirmó que estos operativos se seguirán realizando, toda vez que el 70 por ciento de los ilícitos en la entidad son cometidos por personas que se trasladan en este tipo de unidades.
A la par, la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT), a cargo de Silvia Tanús Osorio, anunció el arranque de mesas de trabajo interinstitucionales para implementar un nuevo distintivo obligatorio que los motociclistas deberán portar en sus cascos, como parte del sistema de control vehicular en el estado.
Este distintivo, dijo, buscará vincular de forma visible a cada conductor con su unidad, a fin de tener un registro estatal de motociclistas y disminuir la comisión de delitos a bordo de estos vehículos.
“A partir de hoy inician las mesas de trabajo con la Secretaría de Seguridad Pública para definir las características del distintivo que se colocará en el casco de los conductores de motocicletas. Este distintivo tiene como principal objetivo la identificación tanto del propietario como del conductor”.
Las autoridades disponen de 10 días para diseñar el nuevo esquema de identificación y mientras tanto, se mantendrán los operativos de revisión en todo el estado.
Esta serie de operativos y medidas de control ocurren tras la reciente entrada en vigor de la Ley Casco, aprobada por el Congreso de Puebla, que establece nuevas obligaciones para los motociclistas.
Entre sus disposiciones más relevantes, la ley obliga a los conductores de motocicletas a portar un casco con un distintivo alfanumérico visible, que permita identificar tanto al conductor como al propietario del vehículo.
Este distintivo estará vinculado con los registros oficiales de licencias y circulación y será diseñado e implementado por las autoridades estatales en un plazo de 180 días hábiles a partir de su aprobación.
Además, la ley prohíbe transportar a menores de 12 años, circular con pasajeros no autorizados o modificar las motocicletas para añadir plazas. También impone restricciones a los vehículos eléctricos o scooters que superen los 25 km/h, impidiendo su uso en vías primarias sin infraestructura adecuada y prohíbe el uso de celulares o la conducción bajo efectos del alcohol.
