La reciente detención de cuatro policías municipales involucrados con el crimen organizado puso al descubierto la negligencia de no depurar a elementos que han aprovechado el poder que les da un uniforme y una placa para cometer delitos y que estos queden en la impunidad.
La última bomba que estalló fue la detención de elementos ligados a «La Barredora», pero también surgieron casos graves durante la pasada administración panista derivado de una falta de limpieza de elementos de la corporación.
Delitos de homicidio, abuso sexual, lesiones calificadas, abuso de autoridad y hasta ordeña de combustible en patrullas arrastraron a los uniformados durante la administración de Eduardo Rivera Pérez.
El primer escándalo de los elementos municipales del ayuntamiento panista se registró la madrugada del 24 de diciembre de 2022. Guillermo se encontraba por la zona conocida como el Puente Grande, cuando cuatro elementos de seguridad llegaron al lugar y desataron una larga balacera que terminó con 20 casquillos percutidos en el piso.
Según testimonios, Guillermo se encontraba desarmado pero, aparentemente, al resistirse a una revisión recibió múltiples disparos de los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) que lo atacaron al igual que a sus acompañantes y a un familiar que salió de su domicilio para ayudarlo.
De acuerdo con el portal Datos Abiertos del Ayuntamiento de Puebla, solo en ese año (2022) fueron dados de baja 14 uniformados de la capital poblana por actos de corrupción y uso excesivo de la fuerza. Entre estos se registró el de dos elementos que fueron captados en video mientras recibían sobornos por parte de un transportista y un automóvil particular.
Pero también a finales de diciembre otros tres elementos de la SSC eran investigados por la ordeña de combustible en patrullas en que ingresaban a un domicilio ubicado en la colonia Santa Clara la Venta, de la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacan, donde además fueron asesinadas tres personas por ser testigos de que en el inmueble se cometían dichos actos ilícitos.
Otro caso que puso en el ojo del huracán al exaspirante a la gubernatura ocurrió el 17 de marzo de 2023, cuando Alondra N. presentó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH), relatando un escalofriante caso de violación cometido por dos policías municipales en la colonia Clavijero, los señalados: Fernando Jesús N. y Jorge Antonio N.
La víctima, relató que su calvario no se limitó a una simple extorsión de 25 mil pesos, al querer cobrarle una multa vial cuando ni siquiera eran agentes de tránsito, además de la violación, también fue presa de violencia institucional al generar un discurso de revictimización por la corporación policial que en su momento dirigía María del Consuelo Cruz Galindo.
Elementos vinculados a La Barredora provenían de gobiernos panistas
En rueda de prensa, el titular de la SSC, Félix Pallares Miranda reveló que estos elementos ingresaron a las filas de la policía municipal en 2012, 2013, 2016 y 2024, que corresponden a las gestiones panistas de los exalcaldes Antonio Gali, Luis Banck, Eduardo Rivera y Adán Domínguez.
Pallarés precisó que la investigación está a cargo de autoridades federales, pero destacó que la SSC colabora de forma activa, especialmente en la aplicación de controles de confianza. En ese sentido, indicó que se ha trabajado con el Consejo Estatal del Secretariado del Sistema Nacional de Seguridad Pública para incrementar la frecuencia de las evaluaciones que se realizan al mes.
Informó que de los 2 mil 390 policías de la corporación, solo mil 553 cuentan con el Certificado Único Policial (CUP), por lo que 837 policías municipales aún no lo tienen.
“Se estaban realizando alrededor de 30 evaluaciones, estamos haciendo el esfuerzo para que se hagan 100 y todo el personal esté regularizado y se cuente con el Certificado único Policial actualizado”.
El coronel añadió que cuando alguna evaluación arroja irregularidades, estas se comunican de forma anónima a las áreas correspondientes, para emitir recomendaciones que pueden derivar en la separación del elemento. También se revisa al personal de nuevo ingreso, y si se detectan anomalías, se impide su incorporación.
Cuatro elementos —activos y exintegrantes— de la SSC de Puebla fueron detenidos durante el operativo Cofradía, por su presunta relación con el crimen organizado y su posible implicación en el asesinato de dos policías municipales, ocurrido en marzo de 2025 en la colonia Del Valle.
Los señalados fueron identificados como Diego N., Lucero N., José Manuel N. e Ismael N., quienes desempeñaban funciones estratégicas dentro de la SSC: dos como supervisores operativos, uno como encargado del parque vehicular, y otro como instructor en la academia de formación policial.
