El gobierno de Estados Unidos anunció este jueves 23 de julio una aportación superior a los 200 millones de dólares destinada a fortalecer las operaciones humanitarias globales del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), con el objetivo de mejorar la atención ante conflictos armados, desastres naturales y otras emergencias en distintas regiones del mundo.
De acuerdo con el anuncio, cerca de 133 millones de dólares serán destinados al llamamiento global 2026 del Comité Internacional de la Cruz Roja, mientras que alrededor de 70 millones de dólares se asignarán a la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
El financiamiento busca fortalecer la capacidad de ambas organizaciones para responder de manera rápida y flexible a crisis humanitarias, aprovechando su presencia internacional, su infraestructura operativa y la amplia red de voluntarios que permite brindar asistencia directa en comunidades afectadas.
El Departamento de Estado señaló que estos recursos permitirán impulsar respuestas más eficientes, con mayor rendición de cuentas y liderazgo local, reduciendo tiempos de respuesta mediante el acceso anticipado a fondos para organizaciones con experiencia y presencia en zonas de alto riesgo.
El anuncio se produce en un contexto en el que la administración del presidente Donald Trump ha impulsado una política de racionalización del gasto en cooperación internacional, privilegiando programas considerados de ayuda humanitaria esencial o de carácter «salvavidas». A pesar de esos ajustes en otras áreas de asistencia exterior, Estados Unidos mantiene su posición como el principal donante humanitario del mundo.
Las autoridades estadounidenses subrayaron que esta aportación no está dirigida a una crisis específica, sino que constituye un respaldo general para las operaciones globales de la Cruz Roja, con el propósito de garantizar que las organizaciones cuenten con recursos suficientes para actuar de manera inmediata cuando se presenten nuevas emergencias o conflictos.
