El presidente de China, Xi Jinping, concluyó este 9 de junio una visita de Estado de dos días a Corea del Norte, donde sostuvo reuniones con el líder norcoreano Kim Jong-un para reforzar la cooperación bilateral y elevar la relación estratégica entre ambos países.
Se trata del primer viaje de Xi a Pyongyang en casi siete años, desde su visita de 2019, y representa también su primera gira internacional de 2026. Durante su estancia fue recibido con ceremonias oficiales, actos culturales y encuentros de alto nivel junto a Kim Jong-un y su esposa, Ri Sol-ju.
Tras las conversaciones celebradas en la Casa de Huéspedes de Estado Kumsusan, ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de consolidar la confianza política mutua y ampliar la cooperación en áreas como comercio, agricultura, construcción, tecnología y seguridad regional.
Xi Jinping planteó cuatro ejes para fortalecer la relación bilateral: mantener intercambios de alto nivel, reforzar la coordinación estratégica, profundizar la cooperación práctica y ampliar la comunicación en asuntos internacionales.
Por su parte, Kim Jong-un calificó la visita como una muestra del valor que China concede a su relación con Corea del Norte y aseguró que la amistad entre ambas naciones constituye una decisión estratégica permanente.
La visita ocurre en un contexto de reconfiguración geopolítica en Asia-Pacífico, marcado por el acercamiento entre China, Corea del Norte y Rusia, así como por las tensiones existentes con Estados Unidos y sus aliados en la región.
Aunque los comunicados oficiales destacaron la cooperación económica y política, no hicieron referencia explícita al programa nuclear norcoreano, uno de los temas más sensibles para la comunidad internacional.
Ambos líderes acordaron trabajar para llevar las relaciones bilaterales a una nueva etapa de desarrollo y fortalecer su coordinación frente a los desafíos regionales e internacionales.
