La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó postura ante la polémica que envuelve al senador Adán Augusto López Hernández, exgobernador de Tabasco y actual coordinador de la bancada de Morena en el Senado. Desde Palacio Nacional, durante su conferencia de este miércoles, enfatizó que no se puede acusar sin pruebas y subrayó que en su gobierno “no habrá impunidad” en ningún caso, sea quien sea el señalado.
Sheinbaum respondió a los cuestionamientos surgidos tras la comparecencia en el Senado de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien afirmó que “si alguien cruza la línea del cumplimiento de la ley, asumirá las consecuencias”. La mandataria respaldó a la funcionaria y aclaró que, en lo que respecta a López Hernández, hasta ahora no existe evidencia que lo vincule con actividades ilícitas.
La polémica gira en torno a Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco y hoy procesado como presunto líder del grupo criminal “La Barredora”. El señalamiento directo recae en López Hernández por haberlo nombrado durante su administración estatal. Sheinbaum, sin embargo, recordó que las investigaciones en su contra se originaron después, cuando ya gobernaba Carlos Merino y los índices delictivos en la entidad habían repuntado.
La mandataria fue tajante: “Cuando Adán fue gobernador los delitos disminuyeron. Después de que dejó el cargo, comenzó el incremento”. Relató que incluso el propio Andrés Manuel López Obrador pidió la destitución de Bermúdez en diciembre de 2023, lo que se concretó en 2024 y derivó en las indagatorias que hoy lo mantienen sujeto a proceso.
“Si la Fiscalía encuentra pruebas, tendrá que proceder, porque nosotros no vamos a detener ninguna investigación.
“Siempre hemos dicho: cero impunidad. Los delitos detectados en esta administración se investigan y se persiguen, no son casos heredados”.
También recordó que su gobierno fue el que denunció el contrabando de combustible, conocido como huachicol fiscal, y que ello derivó en órdenes de aprehensión y detenciones.
Sobre si Adán Augusto aún aporta al movimiento de Morena, la presidenta sostuvo que esa es una decisión que corresponde a los senadores, no a ella. “Están acostumbrados al viejo priismo, al dedazo, a que el presidente decide quién se queda y quién se va. Aquí es distinto”, señaló.
Respecto al desgaste político del exgobernador tabasqueño, Sheinbaum sostuvo que “viene de los medios”, a quienes acusó de construir una narrativa sin sustento. “Tiene que haber pruebas, tiene que haber pruebas, tiene que haber pruebas”, repitió en varias ocasiones, insistiendo en que los señalamientos no pueden sustentarse solo en especulaciones.
La Presidenta exhibió una encuesta publicada este miércoles que coloca a su gobierno con un setenta y ocho por ciento de aprobación al cumplirse su primer año de gestión, como muestra —dijo— de la confianza ciudadana frente a las campañas de desprestigio. Y reiteró que, en caso de que la Fiscalía General de la República determine citar a declarar a López Hernández, el propio senador ha manifestado disposición a comparecer.
“Lo hemos dicho muchas veces: no hay contubernio con nadie, no protegemos a nadie. Cuando hay pruebas, se procede”, concluyó Sheinbaum Pardo.
