La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que su reunión privada con la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, el pasado 19 de septiembre, estuvo marcada por reclamos y un intercambio de voces elevadas, en medio de la polémica por el ingreso de agentes estadounidenses a territorio mexicano.
Durante la conferencia mañanera del 23 de octubre, Sheinbaum relató que Campos comenzó el encuentro en un salón del aeropuerto de Ciudad Juárez reclamándole por haberla acusado de traición a la patria.
La mandataria federal sostuvo que, al cuestionar la presencia de agentes extranjeros en un operativo en la Sierra Tarahumara, la gobernadora respondió: “No fui yo, fue mi exfiscal”, en referencia a César Jáuregui, quien enfrenta prisión preventiva oficiosa por el presunto delito de traición a la patria.
Sheinbaum también señaló que Campos le mencionó posibles actos de corrupción atribuidos al exfiscal, incluidos presuntos vínculos con casinos. Ante ello, dijo haberle pedido que procediera por la vía legal.
Las declaraciones surgieron después de que Campos describiera el encuentro en una entrevista con Carlos Loret de Mola, en Latinus, como “muy fuerte, muy tenso”, y asegurara que ambas intercambiaron gritos durante ocho a diez minutos. La gobernadora negó haber pactado acuerdos con la presidenta y se deslindó del ingreso de los agentes estadounidenses.
Hasta el momento, no existe una versión oficial conjunta sobre lo ocurrido. Mientras ambas coinciden en que hubo tensión y reproches, sus relatos difieren sobre el contenido de la conversación, en tanto el caso de Jáuregui continúa en proceso judicial.
