El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) acordaron un incremento salarial global de 8% para 2026, luego de que la base trabajadora rechazara una propuesta previa de 6.8% en una consulta realizada el 14 de octubre.
El acuerdo, aprobado por el Consejo Técnico del IMSS el 21 de octubre, contempla un aumento directo de 4% al salario tabular y otro 4% a la ayuda para el pago de renta de casa habitación.
El director general del Instituto, Zoé Robledo, calificó el convenio como financieramente viable y aseguró que no afectará la prestación de los servicios. Por su parte, el dirigente sindical, Rafael Olivos, consideró que el incremento representa una mejora significativa frente a la inflación.
El convenio también contempla la basificación de 10 mil 939 trabajadores, principalmente personal contratado durante la pandemia de COVID-19, así como acciones para mejorar el abasto de medicamentos, renovar equipos y mobiliario, y realizar alrededor de 31 mil cirugías adicionales para reducir el rezago quirúrgico.
Sin embargo, el acuerdo mantiene dividida a la base trabajadora. Sectores disidentes consideran insuficiente el aumento directo al salario tabular y exigen un incremento de 10%, además de mejoras en las condiciones laborales, mayor disponibilidad de insumos y cambios en la dirigencia sindical.
Las inconformidades han derivado en movilizaciones y llamados a una megamarcha nacional prevista para el 30 de octubre, con exigencias de mayor participación de los trabajadores en las decisiones sindicales.
Aunque la dirigencia del SNTSS dio por concluida la revisión salarial de 2026, el rechazo de grupos disidentes mantiene abierto el conflicto interno en torno al alcance del acuerdo y la representación de los trabajadores del Seguro Social.
