En medio del proceso que el Congreso de Puebla lleva a cabo para seleccionar a la nueva persona titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), el gobernador Alejandro Armenta endureció el tono y lanzó dos mensajes que apuntan en la misma dirección: la fiscalización no será moneda de cambio y tampoco campo para presiones políticas.
El mandatario recordó que en gobiernos anteriores la Auditoría terminó convertida en un mecanismo de negociación, cuando auditores utilizaban su posición para presionar a presidentes municipales o incluso para “cerrar expedientes” a conveniencia.
Sin embargo, el mandatario manifestó que ese capítulo debe quedar atrás con el relevo en el órgano fiscalizador e insistió en que el nuevo titular debe llegar sin compromisos, padrinazgos y sin pretender convertir la institución en un negocio.
“Ni garrote político ni más negocios a nombre de la Auditoría. Estamos atentos, el actual auditor es un hombre sensato, y eso necesitamos, gente seria, no queremos auditores que se dediquen a hacer negocio”, manifestó.
El Congreso analiza 14 perfiles inscritos en la convocatoria y será el responsable de decidir quién llevará a cabo la revisión del gasto en la entidad, por lo que, desde el Ejecutivo, el gobernador aseguró que se mantienen ajenos a ese proceso.
Pero el mensaje no fue exclusivo para el órgano fiscalizador. El gobernador también se dirigió a presidentes municipales que arrastran pendientes con sus Cuentas Públicas, pues dejó en claro que las correcciones administrativas no serán opcionales, ni se frenarán por gestiones políticas.
«Hay alcaldes y alcaldesas que se sienten muy patrocinadas por los amarillos, los azules, los verdes, los guindas y creen que con eso van a poder comprobar sus cuentas. No, no hay persecución pero tampoco impunidad», apuntó.
Señaló que en los Ayuntamientos hay ediles de distintos partidos que creen tener “patrocinio” político y que inclusive se han acercado a él para pedirle apoyo a fin de que sus Cuentas Públicas sean aprobadas sin solventar las observaciones hechas por el órgano fiscalizador, situación que dijo, no permitirá.
“Algunos me hablaron para decirme: ‘Oye gobernador, échame la mano’. Yo les dije: ‘¿Cómo te echo la mano yo? Ve y preséntate, tú manejaste el dinero y yo no sé cómo lo hayas hecho. A mí no me busquen para que les pasemos las cuentas, porque eso se llama impunidad, corrupción», ventiló.
A su vez, la titular de la Secretaría de Bienestar, Laura Artemisa García Chávez, se sumó al llamado y recordó que, cuando estuvo al frente de la Junta de Gobierno del Congreso, pidió a los alcaldes entregar cuentas claras, por lo que, gracias a ese exhorto, varios expedientes comenzaron a destrabarse.
“Se les dio la posibilidad de que pudieran ir cerrando todas sus cuentas y en este momento, inclusive ya se están entregando las conclusiones de algunos años, sin embargo, se pidió a todos que acudieran a la ASE y corresponde a los presidentes en turno dar la información de cada uno de los Ayuntamientos”, dijo.
