La presidenta informó que el gobierno mexicano analizó distintas alternativas para mantener el respaldo humanitario al pueblo cubano, frente a los aranceles anunciados por Estados Unidos contra países que suministran petróleo a la isla, con el objetivo de evitar afectaciones a servicios esenciales como salud y alimentación.
Sheinbaum sostuvo que México no asumiría riesgos económicos ni comerciales que pudieran afectar al país, por lo que instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores a establecer comunicación directa con el Departamento de Estado estadounidense para conocer con precisión los alcances del decreto publicado.
La mandataria reiteró que la política exterior mexicana se guía por los principios de soberanía, autodeterminación y solución pacífica de controversias, y negó que el tema de los aranceles se hubiera tratado durante su reciente llamada telefónica con el presidente estadounidense.
Sheinbaum informó que México enviaría una declaración formal al gobierno de Estados Unidos para fijar su posición frente a los aranceles anunciados contra países que mantienen relaciones comerciales con Cuba, particularmente en el suministro de petróleo, al considerar que la medida podría tener efectos indirectos sobre la población civil.
Durante su pronunciamiento, la mandataria señaló que la política exterior mexicana se rige por el principio de soberanía y la libre autodeterminación de los pueblos, y sostuvo que la imposición de aranceles con efectos extraterritoriales podría afectar áreas sensibles como la atención hospitalaria, la alimentación y otros servicios básicos en la isla.
Sheinbaum explicó que instruyó al secretario de Relaciones Exteriores a establecer comunicación con el Departamento de Estado estadounidense para conocer los alcances específicos del decreto publicado, subrayando que México privilegiaría el diálogo diplomático y negó que este asunto se hubiera abordado en la llamada telefónica sostenida recientemente con el presidente Donald Trump.
