El Gobierno de México anunció el inicio de una profunda transformación en la educación media superior con la entrada en vigor del nuevo Sistema Nacional de Bachillerato (SNB), eje de la Nueva Escuela Mexicana (NEM). A partir de septiembre, las y los estudiantes podrán acceder a dos tipos de certificación —una general y otra tecnológica— con la intención de ampliar las oportunidades educativas y laborales de la juventud mexicana.
Durante la conferencia matutina del lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que el rediseño del bachillerato busca evitar la deserción escolar y garantizar que ningún joven quede fuera del sistema educativo. “Queremos que los jóvenes se queden en la escuela, que les guste la escuela. Que, en vez de estar a los 15 años en la calle, tengan la oportunidad de continuar sus estudios”, declaró.
El nuevo sistema contará con un marco curricular común para todas las preparatorias del país, además de un mapa curricular laboral que incluye competencias técnicas y tecnológicas. Esta estrategia pretende articular la formación integral con los requerimientos del mercado laboral en regiones estratégicas para el desarrollo del país, como los denominados Polos de Desarrollo.
Sheinbaum aseguró que el SNB representa una transformación estructural que reconoce el contexto de las y los jóvenes, y que responde a una necesidad histórica de reforzar el nivel medio superior, tanto en calidad como en cobertura. “Es para el bien de los jóvenes, para evitar que sean cooptados por grupos delictivos y para ofrecerles un futuro distinto”, sostuvo.
Mario Delgado Carrillo, secretario de Educación Pública, detalló que el nuevo sistema articulará los 32 subsistemas federales y estatales de educación media superior. En conjunto, se abrirán 37 mil 500 nuevos espacios mediante la construcción de 20 planteles, la ampliación de 33 escuelas ya existentes y la reconversión de 35 secundarias que funcionarán como preparatorias en el turno vespertino. De estas acciones, 88 están ya en proceso en 2025.
Por su parte, Tania Rodríguez Mora, subsecretaria de Educación Media Superior, explicó que el plan educativo se estructura en dos componentes principales. El primero es el marco curricular común, que integrará materias como Lengua y comunicación, Pensamiento matemático, Ciencias naturales y tecnología, Cultura digital, Ciencias sociales, Pensamiento filosófico y Humanidades, además del idioma inglés. El segundo componente es el marco curricular laboral, dividido en competencias laborales básicas y extendidas.
Estas competencias permitirán a los estudiantes egresar con una formación técnica reconocida oficialmente por instituciones públicas de educación superior, lo que amplía sus posibilidades de inserción laboral inmediata o de continuidad académica.
En el contexto del Plan México y los Polos de Desarrollo, el SNB contempla una oferta educativa innovadora que responda a las nuevas industrias. Este año se incorporarán carreras como Ciberseguridad, Gestión e innovación turística, Comercio internacional y aduanas, Inteligencia artificial, Electromovilidad, Robótica y automatización, así como Semiconductores y microelectrónica. Para 2026 se sumarán E-commerce, Sistemas de software embebido, Inteligencia de negocios, Urbanismo sostenible, Nanotecnología y Ciencia de materiales.
Este rediseño curricular forma parte de una política de Estado que, según la presidenta, pone en el centro a la juventud y su derecho a la educación. “Es una inversión en el presente y el futuro del país, que nos acerca a un modelo de justicia educativa y productividad regional”, concluyó.
