Estados Unidos eliminará la producción de monedas de un centavo, anunció oficialmente este jueves un funcionario del Departamento del Tesoro. Esta decisión, impulsada por el presidente Donald Trump, responde al alto costo asociado a su fabricación, que actualmente alcanza casi cuatro centavos por unidad, lo que significa pérdidas considerables para el gobierno estadounidense. El centavo, que circula desde 1792, ha sido cuestionado reiteradamente por ser más caro de producir que su valor nominal.
El presidente Trump señaló previamente que la moneda de un centavo «representa un desperdicio», dado que cada unidad le cuesta al gobierno más del doble de su valor facial.
Dejar de acuñarla representará ahorros inmediatos de 56 millones de dólares anuales, debido principalmente a la reducción de gastos en materiales. Actualmente hay más de mil millones de dólares en centavos en circulación, aunque su uso práctico es limitado, según el Tesoro estadounidense.
Aunque existe consenso en torno al ahorro que significaría suspender la acuñación del centavo, hay posturas encontradas sobre el impacto de esta medida.
Algunos legisladores promueven leyes bipartidistas para formalizar esta eliminación, mientras expertos advierten que, sin ajustes en la forma de redondear precios, podría incrementarse la demanda de monedas como el níquel, que son aún más costosas de fabricar.
