En medio del Mundial 2026 ya en marcha, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un llamado público a revisar la creciente comercialización del torneo y el impacto de los altos precios de boletos en el acceso de los aficionados.
Durante su conferencia de este lunes 15 de junio, la mandataria advirtió que el fútbol corre el riesgo de convertirse en un espectáculo limitado a quienes pueden pagarlo.
“El fútbol no debe dividir, sino incluir. Lo de los boletos tan caros tiene que hacer reflexionar, incluso a la FIFA”, afirmó.
Sheinbaum sostuvo que el deporte debe conservar su carácter social y comunitario por encima de los intereses comerciales, al señalar que el encarecimiento de entradas está generando exclusión en una competencia que debería ser global.
Como contraparte, destacó la importancia de las pantallas gigantes instaladas en territorio mexicano, las cuales permiten que miles de personas sigan los partidos sin necesidad de asistir a los estadios.
La declaración se da en un contexto de debate internacional por el costo de las entradas y la fuerte presencia de patrocinadores en el torneo, que algunos críticos consideran excesiva.
Aunque el gobierno mexicano ha respaldado la organización del Mundial en materia de seguridad y turismo, este pronunciamiento marca una postura crítica hacia el modelo económico de la FIFA.
En redes sociales, el mensaje dividió opiniones: algunos lo calificaron como una defensa del acceso popular al deporte, mientras otros lo vieron como una contradicción frente a los beneficios económicos que el país recibe por ser sede del torneo.
