Un tribunal penal de Damasco condenó a pena de muerte, en ausencia, al expresidente sirio Bashar al-Assad, quien fue derrocado en diciembre de 2024 y permanece exiliado en Rusia.
La sentencia fue dictada este martes 11 de agosto de 2026, después de que el tribunal lo declarara culpable de diversos crímenes cometidos durante la guerra civil siria, entre ellos asesinato premeditado, incluido de menores, tortura, detención arbitraria y crímenes de lesa humanidad.
La misma pena fue impuesta a su hermano Maher al-Assad y a otros siete exfuncionarios de su gobierno, en su mayoría prófugos.
De los acusados, únicamente Atef Najib, primo de Bashar al-Assad, estuvo presente durante el proceso. El resto fue juzgado en ausencia.
Se trata de la primera condena oficial dictada en Siria contra Bashar al-Assad desde su salida del poder.
El exmandatario gobernó Siria durante casi 24 años, hasta que una ofensiva rebelde puso fin a su régimen en diciembre de 2024 y provocó su salida del país.
La sentencia representa uno de los procesos judiciales de mayor relevancia contra integrantes del antiguo régimen sirio por los abusos cometidos durante años de conflicto armado.
