El decreto promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum sí modifica la edad de jubilación de algunos trabajadores del Estado, pero no significa que todos los mexicanos puedan retirarse a los 55 años.
La medida beneficia exclusivamente a trabajadores afiliados al ISSSTE que permanecen bajo el régimen del Artículo Décimo Transitorio, es decir, quienes ya cotizaban antes de la reforma de 2007 y no migraron al sistema de cuentas individuales o AFORE.
Además de cumplir con la edad establecida, los trabajadores deben acreditar un mínimo de 30 años de cotización en el caso de los hombres y 28 años para las mujeres.
La reducción de la edad será gradual. Para las mujeres, el requisito será de 56 años entre 2025 y 2027, bajará a 55 entre 2028 y 2030, a 54 entre 2031 y 2033 y finalmente a 53 años a partir de 2034.
Para los hombres, la edad será de 58 años entre 2025 y 2027, 57 entre 2028 y 2030, 56 entre 2031 y 2033 y 55 años a partir de 2034.
De esta manera, el decreto detiene el incremento de la edad de jubilación que estaba previsto tras la reforma de 2007.
La medida no aplica a trabajadores del IMSS ni a quienes pertenecen al régimen de cuentas individuales del ISSSTE.
Por ello, aunque se habla de un retiro a los 55 años, este beneficio corresponde únicamente a un sector específico de trabajadores del Estado y será resultado de una reducción progresiva.
