La Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular la reforma a la Ley Aduanera, con el objetivo de fortalecer el combate al llamado huachicol fiscal y reforzar la legalidad en las operaciones de comercio exterior en México.
El dictamen fue avalado con 338 votos a favor y 129 en contra, tras un intenso intercambio entre legisladores de la oposición y del bloque oficialista. Diputados del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano calificaron la medida como excesiva y recaudatoria, advirtiendo que puede afectar la competitividad del país y endurecer las condiciones para los agentes aduanales. En contraste, representantes de Morena, PT y PVEM defendieron la reforma al considerar que busca “poner orden y legalidad en el comercio nacional”.
Durante la discusión, el priista Christian Mishel Castro Bello señaló que la nueva normativa es desproporcionada y contradice acuerdos internacionales en materia arancelaria.
“Las sanciones deben ser proporcionales a la gravedad de la falta. Estas multas no previenen el combate a la corrupción ni atacan el contrabando, son sólo mecanismos punitivos cuyo único fin es buscar una mayor recaudación para el Estado a costa de los bolsillos de la gente”, indicó.
Por su parte, Patricia Flores Elizondo, de Movimiento Ciudadano, advirtió que el texto aprobado implica una “sobrerregulación” que podría impactar negativamente la atracción de inversiones:
“Lo que hoy proponen puede frenar la productividad y el nearshoring, y un sector que representa más de un tercio del Producto Interno Bruto del país. Si la reforma pasa como está, México puede perder inversiones y empleos, porque nadie invierte donde sobran trámites y falta certeza”.
Entre los cambios más relevantes incorporados al proyecto se encuentran la limitación de la vigencia de las patentes aduanales, que dejarán de ser vitalicias para tener una duración de 20 años, prorrogables hasta 40, además de exigir una certificación trienal para los agentes.
Asimismo, se contempla la creación de un Consejo Aduanero encargado de autorizar o revocar patentes y sanciones, mientras que la Agencia Nacional de Aduanas de México recibirá mayores facultades en materia de inspección, fiscalización y vigilancia.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público también asumirá nuevas atribuciones, entre ellas la expedición de patentes de agentes aduanales y la autorización expresa de fracciones arancelarias para el despacho de mercancías.
De igual manera, la reforma impone nuevas obligaciones a los agentes y empresas que realizan operaciones de importación, quienes deberán presentar reportes patrimoniales anuales y mantener un control permanente de inventarios. Los bancos que operen cuentas aduaneras deberán reportar mensualmente a las autoridades fiscales los datos de los usuarios y los movimientos financieros relacionados con dichas cuentas.
