Organizaciones delictivas han utilizado al menos 50 negocios legalmente establecidos en nueve estados de México como parte de esquemas para lavar dinero, de acuerdo con investigaciones realizadas por autoridades mexicanas y estadounidenses.
Los grupos criminales han aprovechado sus vínculos con sectores políticos, judiciales y sociales para introducirse en actividades comerciales aparentemente legítimas.
Las investigaciones advierten que estas operaciones no sólo buscan ocultar recursos de procedencia ilícita, sino también construir patrimonios legales que posteriormente puedan quedar en manos de familiares de los líderes criminales.
El hallazgo fue difundido este lunes por diversos medios nacionales, que destacaron la creciente utilización de empresas y negocios formales por parte de organizaciones delictivas.
