El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, denunció que en administraciones anteriores se consolidó un esquema fraudulento con terrenos donados por el Estado a supuestos inversionistas, quienes nunca cumplieron con las promesas de instalar empresas o maquiladoras, pero que años después exigieron vender esas tierras a precios inflados.
El mandatario reveló que incluso la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se vio obligada a comprar predios que anteriormente habían sido entregados a particulares bajo compromisos de inversión que nunca se realizaron.
“No son empresarios, son depredadores económicos”, acusó al señalar que estos beneficiarios recibieron tierra, agua, condonación de impuestos e incluso naves industriales financiadas con recursos públicos, pero nunca desarrollaron los proyectos productivos prometidos.
Armenta recordó que conoció este tipo de prácticas desde que fue presidente municipal en Acatzingo y según relató, las empresas solicitaban terrenos y beneficios con el argumento de instalar maquiladoras, el Cabildo autorizaba la donación y el gobierno asumía los costos de infraestructura.
Sin embargo, con el paso de los años las tierras quedaban abandonadas y al intentar recuperarlas, los “pseudo empresarios” las reclamaban como propias, fijando precios al nivel de zonas de alta plusvalía como La Vista.
“Qué calidad moral puede tener alguien a quien le donan una tierra, no invierte, el gobierno le construye y después el empresario exige; no son empresarios, los empresarios son gente honesta, ellos son depredadores económicos y después el gobierno le tiene que pagar a ese depredador económico la tierra para construir una escuela”.
El gobernador adelantó que su administración impondrá nuevas reglas: las tierras donadas en su gobierno solo serán para quienes construyan y desarrollen proyectos en el tiempo que dure su gestión o de lo contrario, los predios serán recuperados por el Estado.
Asimismo, informó que actualmente se lleva a cabo una revisión integral de todas las tierras entregadas en sexenios anteriores con el objetivo de conciliar con los involucrados y garantizar que estos espacios cumplan con la finalidad para los que fueron donados.
Con esta advertencia, el mandatario anunció que la entrega de terrenos dentro del Polo de Desarrollo para el Bienestar en San José Chiapa, donde se instalará la “Capital de la Tecnología y la Sostenibilidad”, estará sujeta al cumplimiento efectivo de los proyectos por parte de las empresas.
Además, Armenta Mier apuntó que una de las políticas de su gobierno será priorizar inversiones nacionales sobre las extranjeras, inclusive cuando China tiene interés en posicionar empresas en este polígono de 400 hectáreas.
Según explicó, estas compañías habían mostrado un interés tan elevado que podrían adquirir grandes extensiones del Polo en muy poco tiempo, lo que representaría un riesgo de subordinación económica, por lo que invitó a empresarios mexicanos a aprovechar las oportunidades de inversión.
“Los chinos nos comprarían las 200 y las 400 hectáreas, y si pudiéramos venderles el estado, lo comprarían en un fin de semana. No podemos permitir eso, significaría someternos y por eso buscamos el equilibrio”, declaró.
El mandatario recordó que el Polo de Desarrollo para el Bienestar pasará de 200 a 450 hectáreas con el apoyo del secretario de Economía federal, Marcelo Ebrard, lo que incrementó la atención de inversionistas asiáticos.
El gobernador ya se había referido a otras empresas que recibieron terrenos donados por el Estado y no cumplieron con sus compromisos de construcción. Un caso emblemático es el de Grupo Proyecta, desarrolladora inmobiliaria propietaria de la zona conocida como City Lomas Angelópolis.
En abril pasado, Armenta acusó a la empresa de enriquecerse a costa de los poblanos, al señalar que se beneficiaron de expropiaciones de tierras agrícolas a precios muy bajos en administraciones anteriores y que décadas después, revendían esos terrenos a precios elevados y en dólares.
El mandatario exigió entonces a Grupo Proyecta la donación de dos hectáreas para la construcción de viviendas para policías estatales, al advertir que, de no cumplir, iniciaría un proceso de expropiación por cuatro hectáreas.
Aunque la empresa mostró resistencia, el gobierno de Puebla logró obtener la donación de terrenos para proyectos de vivienda social por parte de otras firmas. Por ejemplo, la inmobiliaria Ciudad Maderas donó 6.5 hectáreas para la construcción de viviendas para policías, bomberos y estudiantes, sumando un total de 9.5 hectáreas donadas por empresas privadas para programas estatales y federales de vivienda.
