Luego del enfrentamiento entre integrantes de la organización UPVA 28 de Octubre y elementos de la Policía municipal en la capital poblana, el gobernador Alejandro Armenta hizo un llamado a todas las organizaciones sociales a conducirse dentro de la ley, y advirtió que cuando se rebasan los límites, se pasa del activismo social a posibles conductas delictivas.
El mandatario aclaró que en su administración hay respeto y diálogo con todos los colectivos, siempre que sus acciones se apeguen a la legalidad y no vulneren derechos de terceros.
“Cuando un individuo, una organización, no se conduce con apego a la ley, bueno, pues se somete al escrutinio de la propia ley, pero eso no es situación de nosotros, nosotros no buscamos ni provocamos la confrontación con ninguna organización”.
Señaló que desde el Ejecutivo no provocan ninguna confrontación con las organizaciones, sin embargo, sostuvo que habrá apoyo solamente cuando sus exigencias no impliquen la comisión de delitos, como actividades de narcomenudeo.
#AlMomento 🚨 Cuando una organización social realiza actividades delictivas, pasa a ser una organización delictiva, aseveró el gobernador Alejandro Armenta, respecto a la UPVA 28 de Octubre. Indicó que quienes realicen actividades delictivas deben sujetarse a la ley.
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— Periódico e-consulta (@e_consulta) June 17, 2025
Por su parte, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, vicealmirante Francisco Sánchez González, informó que la dependencia a su cargo respaldará a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) municipal ante el aumento de conflictos en mercados de la capital, con lo cual apoyarán en las labores de prevención en la capital, debido a un aumento en la criminalidad.
Los hechos en cuestión ocurrieron alrededor de las 14:00 horas del sábado, cuando elementos de la Policía municipal, adscritos a la Zona 10, acudieron al mercado Hidalgo para disuadir un conflicto entre comerciantes.
La intervención desató una violenta reacción: un grupo de vendedores rodeó una patrulla, agredió físicamente a un oficial y arrojó objetos contundentes a los uniformados.
En medio del caos se escucharon detonaciones de arma de fuego. Versiones encontradas señalan que los disparos provinieron de un policía que intentó disuadir la agresión, mientras que otras apuntan a los propios manifestantes como responsables.
El gobierno estatal rechazó haber participado en el altercado y aseguró que no participó en el operativo, el cual fue ejecutado exclusivamente por la policía municipal de Puebla capital.
