El Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM) detuvo por segunda vez sus operaciones de aterrizaje y despegue durante la madrugada del martes, como consecuencia de intensas lluvias que afectaron la visibilidad y generaron encharcamientos en pistas y plataformas, poniendo en riesgo la seguridad operacional. Según el reporte, los trabajos de drenaje y limpieza operativa se extendieron desde las 2:13 hasta aproximadamente las 6:00 horas.
Pese al restablecimiento parcial del servicio, los efectos aún se notan: 17 vuelos sufrieron demoras y 29 fueron cancelados, afectando principalmente a Aeroméxico, Aeroméxico Connect y Volaris.
La noche anterior, una tormenta de características históricas había paralizado el aeropuerto durante varias horas, provocando la cancelación de 104 vuelos y dejando varados a casi 15 000 pasajeros, además de generar caos en salas de espera saturadas.
Durante los episodios de fuertes lluvias, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil emitió alertas en diversas alcaldías, mientras que el restablecimiento de las operaciones dependió del desalojo efectivo del agua, realizado con vectores y motobombas.
