El inicio del año académico en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla estuvo marcado por una jornada de solidaridad universitaria con la salida de ocho autobuses y una camioneta cargados con más de 14 mil juguetes, destinados a niñas y niños de diversas comunidades del estado que no recibieron obsequios durante el Día de Reyes Magos.
Desde las primeras horas del día, los vehículos partieron rumbo a los complejos regionales Centro, Norte, Sur y Mixteca, así como a Ciudad Universitaria 2, la Facultad de Ciencias Agrícolas y Pecuarias en Teziutlán, la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia y la Preparatoria Regional Enrique Cabrera Barroso, en Tecamachalco.
Durante el acto simbólico de salida, la rectora Lilia Cedillo señaló que la campaña “Dona un juguete” se consolidó como una colaboración social que reflejó la participación constante de estudiantes, docentes y personal administrativo, quienes aportaron tiempo, recursos y logística para concretar la entrega en distintas regiones.
En su mensaje, destacó que esta labor solidaria exigió una coordinación anticipada y un esfuerzo sostenido, particularmente en un periodo vacacional, para garantizar que los juguetes llegaran a comunidades donde la celebración de Reyes Magos tuvo un significado especial para las infancias.
La distribución quedó a cargo de las direcciones de los complejos regionales y de las unidades académicas participantes, cuya cercanía territorial facilitó la entrega directa en comunidades del interior del estado, con apoyo de facultades y preparatorias que operan fuera de la capital.
Cedillo Ramírez enfatizó que el objetivo central consistió en generar momentos de alegría y bienestar para niñas y niños, al reconocer el valor simbólico que un juguete tiene en la memoria de la infancia y su capacidad de dejar huellas duraderas en la vida de quienes lo reciben.
En el mensaje institucional también expresó un deseo explícito de salud, paz y armonía para la comunidad universitaria y sus familias, así como el compromiso de acompañar a las y los estudiantes en un entorno libre de conductas de riesgo durante el nuevo ciclo académico.
Finalmente, resaltó que la salida de los autobuses representó no solo una entrega material, sino la reafirmación de una tradición solidaria que la universidad mantuvo a lo largo de los años, sustentada en la participación colectiva y en el vínculo permanente con la sociedad poblana.
