En un giro significativo de la estrategia migratoria en Estados Unidos, Tom Homan, designado por la Casa Blanca como “zar de la frontera”, anunció este miércoles la salida inmediata de 700 agentes federales de inmigración de la ciudad de Minneapolis y el estado de Minnesota, en respuesta a un incremento en la cooperación con autoridades locales y estatales.
La medida se da en el marco de la denominada Operación Metro Surge, una operación que desde finales del año pasado había desplegado cerca de 3 000 agentes federales en la zona, lo que generó protestas generalizadas y enfrentamientoscon la comunidad local, incluyendo manifestaciones contra el ICE y la CBP.
Homan afirmó que la decisión responde a que las autoridades locales y los gobiernos municipales han aceptado entregar a las agencias federales a inmigrantes arrestados por delitos tras su detención en cárceles locales, reduciendo así la necesidad de un numeroso contingente en la vía pública.
Expertos y activistas han advertido que la medida se produce en un contexto de polémica por el uso de fuerza federal en zonas urbanas, escasa supervisión judicial en los operativos y dos casos de policías federales implicados en muertes que desataron protestas masivas.
Aun con la reducción de 700 agentes, las autoridades confirmaron que unos 2 000 permanecerán en Minnesota, y que la administración sigue comprometida con sus políticas migratorias, incluidas las deportaciones de personas sin estatus legal. Homan también señaló que se trabaja en sistemas de comando unificado y mejores procedimientos de cooperación para abaratar operativos sin renunciar al objetivo de aplicar la ley.
Aunque se ha resaltado la supuesta “colaboración sin precedentes” con oficiales locales, aún no está claro si este repliegue será temporal o parte de una estrategia más amplia, ni si se replicará en otras jurisdicciones con tensiones similares.
