En el exclusivo fraccionamiento Lomas de Angelópolis, la vida transcurría entre jardines recortados al milímetro, vigilancia 24/7 y la idea de que la seguridad era parte del precio del lujo, pero esa burbuja estalló la tarde del pasado 2 de marzo, cuando Natalia Andrade, una ciudadana argentina avecindada en México desde hace años, fue hallada sin vida dentro de su casa, en el clúster Querétaro.
Desde entonces, la Fiscalía General del Estado (FGE) llevó a cabo una investigación para recoger indicios, aunque hasta la fecha la información filtrada a la opinión pública había sido escasa.
Hoy, 18 de junio, está programada la primera audiencia relacionada con el caso, sin embargo, el tema comenzó a acaparar la atención nacional, no solo por el perfil de la víctima —exfuncionaria en el gobierno de Tony Gali y tía de la actriz de Netflix, Valentina Zenere—, sino porque la persona señalada como presunto responsable es un menor de edad, de apenas 12 años.
Vecinos del fraccionamiento —quienes pidieron anonimato por razones de seguridad— relataron a Ambas Manos que, tras el hallazgo del cuerpo, comenzaron a revisar grabaciones de las cámaras de seguridad, movidos por el temor de que un extraño hubiese ingresado al clúster para cometer el crimen.
Pero lo que encontraron los dejó aún más desconcertados: en uno de los videos, se observa a una persona de complexión delgada, con el rostro cubierto, brincando por la parte trasera de la vivienda de Natalia y saliendo dos horas después por la puerta principal.
Las imágenes, entregadas a la Fiscalía General del Estado, se volvieron una pieza importante en la investigación y con el paso de los días, la sospecha creció, al punto de que los vecinos afirman conocer la identidad del presunto responsable.
No obstante, por tratarse de un menor de edad, las autoridades han mantenido el caso con absoluto sigilo, y el proceso se ha desarrollado bajo las normas estrictas que establece el sistema de justicia para adolescentes.
Algunos residentes de Lomas de Angelópolis, convencidos de que el caso no debía quedar impune, organizaron una manifestación el pasado 10 de abril en el mismo clúster.
Allí portaron pancartas que decían “el asesino está entre nosotros”, sin señalar nombres, pero marcando con claridad su inconformidad por la permanencia de la familia del menor en el fraccionamiento.
Con el paso del tiempo, la presión social derivó en una confrontación vecinal, donde hubo reuniones privadas en las que se pidió a la familia abandonar el lugar, y según testimonios, finalmente lo hicieron semanas después.
Durante esos días, algunos vecinos denunciaron sentirse vigilados por personas ligadas a la seguridad privada de esa misma familia, aunque hasta el momento las autoridades no han confirmado oficialmente estos hechos, pero el clima de desconfianza sigue vigente.
Parte de la atención mediática del caso también recae en las circunstancias del crimen. De acuerdo con los vecinos, se especula que Natalia Andrade habría sido atacada en la espalda tras recibir un golpe que la dejó inconsciente y posteriormente fue estrangulada.
Aseguran que la agresión no ocurrió al azar: creen que la persona responsable estuvo dentro de la casa durante un par de horas mientras la víctima se preparaba para salir. Sin embargo, estos detalles aún no han sido confirmados oficialmente.
Más allá de las versiones extraoficiales, los residentes del fraccionamiento expresaron a dicho medio de comunicación que el menor, —cuya identidad está protegida por la ley— solía rondar las casas durante las noches, ofrecía ayuda a los vigilantes y mostraba un interés inusual por las cámaras de seguridad.
Otros señalan que tenía una fijación con la serie You, aunque todo esto, es tratado con prudencia, ya que cualquier juicio anticipado vulneraría los derechos del niño y puede entorpecer el proceso legal.
Natalia Andrade había construido una carrera como especialista en relaciones internacionales, estudió Ciencias Políticas en la Pontificia Universidad Católica de Argentina y realizó posgrados en Francia y México.
Su vida profesional la llevó a ocupar cargos tanto en el Senado argentino como en el Ayuntamiento de Puebla y durante el sexenio de Tony Gali Fayad, fue coordinadora de Relaciones Públicas Internacionales.
Amigos cercanos relatan que era una mujer reservada, brillante, que mantenía un bajo perfil en la esfera pública, pero era apreciada por quienes la conocían.
Tras su muerte, su sobrina, la actriz Valentina Zenere, conocida por papel en la serie Élite, también alzó la voz en redes sociales para pedir justicia, con mensajes emotivos desde su natal España.
“Siempre se lee sobre feminicidios y hay una parte de vos piensa que nunca te va a pasar. Hoy me toca a mí: a mi tía la mataron en su propia casa en Puebla, México. Lo único que pido es que la justicia mexicana actúe con firmeza y responsabilidad. Espero y deseo que pronto tengamos respuestas a todas nuestras preguntas”, escribió en su cuenta de Instagram tras el homicidio.
El procedimiento judicial se llevará a cabo en el Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes (CIEPA), bajo los protocolos del sistema integral de justicia penal para adolescente y hasta ahora, no se ha precisado públicamente si el delito que se pretende imputar es homicidio calificado o feminicidio, aunque versiones extraoficiales apuntan a lo primero.
