La noche del sábado, entre luces, música y cientos de familias que disfrutaban del Festival de las Velas en Uruapan, Michoacán, el sonido de siete detonaciones rompió la calma. Las balas alcanzaron al presidente municipal Carlos Manzo Rodríguez, quien murió en un acto público que se había convertido en símbolo de paz para su municipio.
El ataque, perpetrado por un hombre con sudadera blanca y pantalón negro, ocurrió mientras el edil cargaba a su hijo, saludaba a la gente y se tomaba fotografías con los asistentes. Una bala más impactó a un regidor que lo acompañaba.
El agresor escapó entre la multitud, pero su arma ya fue localizada: está vinculada con al menos dos enfrentamientos previos entre grupos criminales que operan en la región, confirmó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
BALEAN A CARLOS MANZO 🆘
El alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, fue baleado en un evento público pic.twitter.com/6HDn4HnRDA
— Julián Mazoy (@MazoyJulian) November 2, 2025
Un alcalde incómodo para el poder y el crimen
Carlos Manzo Rodríguez tenía 40 años, era politólogo y gestor público, y fue diputado local por Morena antes de convertirse en alcalde de Uruapan en 2024.
Sin embargo, su paso por el cargo se caracterizó por una postura frontal contra el crimen organizado y por sus acusaciones directas contra su propio partido.
Durante su campaña y ya como presidente municipal, denunció abiertamente la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de los Caballeros Templarios en la región. En discursos públicos exigió que el gobierno estatal y la Fiscalía General del Estado actuaran contra los grupos armados, a los que señalaba como responsables de desapariciones, homicidios y extorsiones.
En una de sus declaraciones más recordadas, dijo a los policías municipales que abatieran a los delincuentes que agredieran a los ciudadanos, aun si eran menores de edad. “Si no quieren que a sus hijos los asesinen, hablen con ellos para que no se involucren con la delincuencia”, sentenció.
En esa misma línea, reveló públicamente zonas con fosas clandestinas y campamentos criminales, lo que lo convirtió en una voz incómoda para las organizaciones delictivas y también para las instituciones del Estado.
Aunque provenía de Morena, Manzo se distanció del partido tras denunciar corrupción e infiltración del crimen.
“El movimiento se ha llenado de ambición, intereses personales y delincuentes”, dijo en una de sus últimas conferencias.
También acusó al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y a la Guardia Civil de tener nexos con el crimen organizado.
“Nosotros vamos a defender Uruapan, si es necesario con la vida. No vamos a permitir que desde las altas esferas del poder pisoteen al pueblo”, expresó días antes de ser asesinado.
Contaba con protección federal, asegura el Gobierno
Tras el crimen, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que el alcalde sí contaba con protección federal desde diciembre de 2024, desmintiendo versiones que señalaban desatención del gobierno de Claudia Sheinbaum.
“Se le asignaron seis elementos de la Guardia Nacional, y en mayo se reforzó con 14 más, además de dos vehículos y personal municipal de su confianza para su seguridad inmediata”, precisó el funcionario.
El ataque, agregó, fue directo. “Un hombre vestido con sudadera blanca realizó siete detonaciones contra el presidente municipal Carlos Manzo”, detalló.
La Fiscalía de Michoacán y la Guardia Nacional mantienen operativos en la zona y revisan imágenes de cámaras del C5, además de solicitar grabaciones a comercios cercanos. Se ha identificado el sitio donde el presunto agresor se hospedaba antes del ataque.
El asesinato del alcalde de Uruapan es uno de los más impactantes de los últimos años en Michoacán, una región históricamente marcada por la violencia y la disputa entre grupos criminales.
Carlos Manzo no era un político cualquiera. Su discurso desafiante, su rechazo a someterse al poder y su denuncia constante de la corrupción lo convirtieron en un símbolo de resistencia, pero también en un blanco predecible.
El propio García Harfuch reconoció:
“Era un riesgo. Sabía que iba a perder la vida. Es un hecho muy lamentable. Vamos a dar con los responsables.”

Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, condenó el crimen “con absoluta firmeza” y expresó sus condolencias a la familia del edil y al pueblo de Uruapan.

“Desde el momento en que se tuvo conocimiento de este grave hecho, hablé con el gobernador y el secretario de Seguridad. Convocamos a Gabinete de Seguridad para garantizar apoyo total a Michoacán y que no haya impunidad.”
Sheinbaum reiteró que su gobierno reforzará la Estrategia Nacional de Seguridad y sostuvo que estos hechos “impulsan a fortalecerla aún más”.
“Reafirmamos nuestro compromiso de poner todos los esfuerzos del Estado para alcanzar la paz y la justicia con cero impunidad”, expresó.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez, condenó el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Alberto Manzo Rodríguez.
Rodríguez expresó su solidaridad con los familiares del edil y manifestó su confianza en que las investigaciones se desarrollen hasta llevarse a la justicia.
Asimismo, la funcionaria federal participó esta mañana en una reunión del gabinete de seguridad convocada por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo. En dicho encuentro, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, detalló que el alcalde contaba con protección desde diciembre de 2024, la cual fue reforzada en mayo pasado. No se descartó ninguna línea de investigación.
Condenamos y lamentamos el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Alberto Manzo Rodríguez. Toda nuestra solidaridad con sus seres queridos. Confiamos en que las investigaciones del caso lleven a la justicia. 🇲🇽
— Rosa Icela Rodríguez Velázquez (@rosaicela_) November 2, 2025
En tanto, el subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, hizo un llamado a que México y Estados Unidos trabajen conjuntamente para erradicar al crimen organizado, luego del asesinato de Carlos Manzo, presidente municipal de Uruapan, Michoacán.
Landau expresó sus condolencias a la familia y amigos de Manzo, quien fue asesinado durante una celebración pública del Día de Muertos. También destacó que Estados Unidos está dispuesto a reforzar la cooperación de seguridad con México para abordar este tipo de violencia tras las fronteras.
