Un juez de control del penal de Puente Grande vinculó a proceso a los integrantes de la agrupación sinaloense Los Alegres del Barranco, así como a su representante y promotor, por el delito de presunta apología del delito. La audiencia, celebrada este lunes en Jalisco, se extendió por más de dos horas y derivó en la imposición de medidas cautelares para los implicados, quienes fueron señalados por autoridades judiciales en el marco de una carpeta iniciada en Zapopan.
De acuerdo con la Fiscalía, el grupo enfrenta cargos por la interpretación y difusión del tema El dueño del Palenque, el cual, según el expediente, alude directamente a Nemesio Oseguera Cervantes, identificado por las autoridades como el líder de una organización criminal con presencia nacional. Aunque la agrupación dejó de cantar esa pieza en sus conciertos, el Ministerio Público sostiene que siguen promoviendo su contenido al permitir que los asistentes la interpreten en pistas de karaoke, como parte de dinámicas participativas durante sus presentaciones.
Las medidas impuestas por el juez contemplan la prohibición de abandonar el estado de Jalisco, salvo para cumplir con tres conciertos autorizados previamente: el 30 de mayo en Durango, y los días 16 y 17 de junio en Michoacán. Asimismo, los imputados deberán presentarse a firmar cada viernes en el juzgado correspondiente y mantener vigente una garantía económica individual de 300 mil pesos, monto establecido desde una audiencia anterior.
El representante legal del Ayuntamiento de Zapopan confirmó que el caso no se circunscribe únicamente a ese municipio, ya que existen otras tres carpetas abiertas en Cihuatlán, Villa Purificación y Tequila, donde se les investiga por hechos similares. En todas ellas, el eje común es la supuesta promoción de mensajes que enaltecen al crimen organizado a través de su repertorio musical.
El caso de Los Alegres del Barranco reavivó el debate sobre la responsabilidad de los artistas frente al contenido de sus obras y las implicaciones legales que podrían derivarse cuando se les vincula con estructuras delictivas. La Fiscalía sostiene que, pese a haber eliminado de sus repertorios directos la canción señalada, la agrupación mantiene una estrategia de validación simbólica mediante prácticas que permiten su reproducción indirecta en el escenario.
Por ahora, el proceso judicial permanece abierto en las cuatro demarcaciones mencionadas y se encuentra en la etapa inicial de desahogo de pruebas. El Ministerio Público mantiene la hipótesis de que los contenidos difundidos constituyen una apología del delito, en tanto representan una forma de validación y normalización de figuras del crimen organizado. Las próximas audiencias definirán el rumbo legal del caso, sin descartarse la posibilidad de nuevas imputaciones o medidas adicionales.
