El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, colocó a su homólogo argentino, Javier Milei, en una posición delicada al condicionar el rescate financiero en negociación a que el oficialismo triunfe en las elecciones legislativas que se celebrarán en Argentina en menos de dos semanas. La declaración, hecha durante una reunión bilateral en la Casa Blanca, sacudió el tablero político argentino y expuso los límites de la independencia económica del país sudamericano.
“Es una elección muy grande, la verá el mundo entero”, expresó Trump frente a las cámaras. “Milei ha hecho un trabajo increíble, pero con ello viene algo de dolor. La victoria es muy importante, sus encuestas se ven bien, pero creo que se verán mejor después de esto”. Con estas palabras, el mandatario estadounidense dio a entender que el acuerdo económico dependería del desenlace electoral.
Trump fue aún más explícito: “Nuestra aprobación está sujeta a quién gane la elección. Si un socialista o un comunista gana, te sientes diferente sobre hacer una inversión”. La alusión al candidato opositor Zohran Mamdani, a quien Trump ha acusado de tener simpatías con la izquierda, generó un inmediato eco político en Washington y Buenos Aires.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, respaldó el planteamiento: “Con las políticas del presidente Milei creemos que hará a Argentina grande otra vez”, declaró, parafraseando el lema de campaña de Trump.
El apoyo estadounidense, valuado en unos veinte mil millones de dólares, comprende un intercambio de divisas que reforzaría las reservas del Banco Central argentino, así como una segunda fase de intervenciones en el mercado financiero. Según el economista Aldo Abram, este mecanismo “fortalecería la credibilidad de Argentina y facilitaría el acceso al crédito”.
No obstante, los analistas advierten que el efecto político puede ser el contrario. Pablo Winokur, especialista argentino, considera que “el gobierno de Milei difícilmente alcanzará los votos necesarios para imponer reformas. En el mejor escenario, sólo podrá bloquear vetos presidenciales, pero no avanzar en su agenda liberal”.
La intervención de Trump ocurre en un contexto de fragilidad económica: el peso argentino se cotiza a mil 357.58 unidades por dólar, y el Producto Interno Bruto cayó 0.1 por ciento en el segundo trimestre de 2025. La pérdida de reservas, la inflación persistente y la reciente renuncia del diputado José Luis Espert por acusaciones de corrupción han deteriorado la imagen del oficialismo.
Para Milei, que buscaba en su visita a Washington un impulso político y financiero, la condición impuesta por Trump podría resultar un arma de doble filo: una promesa de rescate convertida en chantaje electoral.
