El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que mantiene sobre la mesa la opción de lanzar una ofensiva militar contra Irán, en medio de una escalada de tensiones sin precedentes en Medio Oriente. Desde la Casa Blanca, el mandatario estadounidense insistió en que “nadie sabe” qué decidirá finalmente, pero reiteró que la República Islámica “tiene muchos problemas” y que aún está a tiempo de negociar un nuevo pacto nuclear.
Trump reveló que otorgó a Teherán un plazo de 60 días para entablar conversaciones. Sin embargo, al cumplirse ese periodo, Israel inició una serie de ataques sobre instalaciones iraníes, entre ellas varias vinculadas al enriquecimiento de uranio. “Podrían haberlo hecho bien. Habrían tenido un país. Es muy triste ver esto”, afirmó Trump en tono desafiante, al tiempo que defendió su mensaje de “rendición incondicional” difundido un día antes en sus redes sociales.
La postura del líder estadounidense coincidió con el agravamiento de la ofensiva israelí contra territorio iraní. Aviones de combate israelíes bombardearon esta tarde varios objetivos estratégicos en la capital, entre ellos el aeropuerto internacional Payam, al oeste de Teherán, y edificios del Ministerio de Defensa. El Ejército israelí confirmó que mantiene “una operación militar activa contra objetivos del régimen iraní”.
Según reportes de medios locales como el Tehran Times y la cadena estatal Press TV, los ataques han alcanzado también zonas residenciales en el norte y este de la ciudad, así como instalaciones de la Media Luna Roja Iraní, cuya sede principal aparece visiblemente dañada en imágenes difundidas por televisión.
Trump, que abandonó el lunes la cumbre del G7 en Canadá para regresar de emergencia a Washington, se reunió ese mismo día con su Consejo de Seguridad Nacional. La prensa estadounidense ha señalado que en dicho encuentro se evaluó formalmente la participación militar directa de EE. UU. en apoyo a la operación israelí.
Al ser cuestionado por los reporteros sobre si Estados Unidos se uniría a la ofensiva, Trump respondió enigmático: “Puede que lo haga. Puede que no lo haga”. En su discurso volvió a criticar los lemas históricos de la Revolución Islámica: “Durante 40 años han dicho ‘Muerte a Estados Unidos’, ‘Muerte a Israel’. Han sido unos matones, matones de patio de colegio. Ahora ya no lo son, pero veremos qué pasa”.
