Menos de 24 horas después de que personal médico se manifestó frente a Casa Aguayo exigiendo medicamentos, condiciones dignas y mejor atención en hospitales públicos, el gobierno de Puebla a cargo de Alejandro Armenta respondió con una serie de anuncios para mejorar la atención médica en el estado.
Primero, el mandatario estatal viajó a la Ciudad de México y sostuvo una reunión en Palacio Nacional con el director del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch, acompañado por la rectora de la BUAP, Lilia Cedillo.
El resultado: la habilitación de 50 quirófanos y la creación de hospitales-escuela, infraestructura que tendrá un doble propósito —formar a nuevas generaciones de médicos y enfermeras, y al mismo tiempo mejorar la atención en centros de salud públicos.
El acuerdo contempla que la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y la Universidad de la Salud del Estado de Puebla puedan acceder a estos espacios para la formación clínica de sus estudiantes.
“Queremos que nuestros quirófanos se conviertan en aulas”, dijo Svarch, quien manifestó que este modelo permitirá además disminuir la carga hospitalaria, especialmente en zonas de alta demanda.
La rectora Cedillo celebró también el convenio, al señalar que la universidad pondrá a disposición su experiencia en atención primaria, un modelo que la BUAP ya ha desarrollado durante más de dos décadas a través del Hospital Universitario de Puebla.
Segob y Salud responden
De forma paralela, en Puebla capital, representantes del personal médico que se manifestaron este miércoles lograron que el gobierno estatal firmara una minuta de acuerdos.
Entre los compromisos establecidos se encuentran la instalación de mesas de trabajo semanales, la revisión de condiciones laborales, la intervención de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, y la evaluación de funcionarios señalados por presunto abuso de autoridad.
Samuel Aguilar Pala, titular de la Secretaría de Gobernación estatal, reconoció que aún hay temas pendientes, como los procesos de basificación y la actualización del tabulador salarial para personal con mayor antigüedad. Estos puntos, dijo, deberán ser abordados en conjunto con el IMSS-Bienestar como parte del proceso de transición federal.
Mientras que en otro frente, el gobierno de Puebla también puso en marcha el programa “Salud Casa por Casa”, una estrategia que apunta a despresurizar la saturación hospitalaria al llevar la atención médica preventiva directamente a los hogares, en especial a personas adultas mayores y con discapacidad.
Desde el CESSA de Tlaxcalancingo, este jueves el secretario de Salud estatal, Carlos Alberto Olivier Pacheco, detalló que más de mil médicos y personal de salud recorrerán el estado con brigadas para atender a los sectores más vulnerables.
La iniciativa forma parte del arranque nacional del programa encabezado por el Gobierno federal, implementado de manera simultánea en los 32 estados del país. En Puebla, este programa se complementará con el nuevo esquema de hospitales-escuela y con el mejoramiento del sistema de atención primaria.
“El programa no solo atiende necesidades médicas, sino que da un nuevo sentido de responsabilidad a la salud pública. La salud va a llegar desde la casa,y eso permitirá que los hospitales no estén tan saturados”, afirmó Carlos Alberto Pacheco.
Por otro lado, el delegado de Bienestar en Puebla, Rodrigo Abdala Dartigues, explicó que los mil médicos contratados para el programa se organizarán en cuadrillas distribuidas según la densidad poblacional de cada zona de Puebla.
En algunas áreas, un solo médico podría estar en zonas de entre 500 y hasta mil 300 personas dentro de un mismo sector, en tanto que la meta es atender a 600 mil adultos de la tercera edad, así como a más de 80 mil personas con alguna discapacidad.
A partir de este lunes, los médicos comenzarán a dar seguimiento directo a la salud de los habitantes y en caso de detectar necesidades específicas, los pacientes serán canalizados a clínicas para recibir atención especializada.