En el universo aparentemente inofensivo de las compras en línea, donde las ofertas parecen interminables y los precios rozan lo increíble, se esconde hoy uno de los principales riesgos digitales para la ciudadanía poblana.
Durante 2025, la plataforma de comercio electrónico Temu se convirtió en el nombre más repetido en los reportes por fraude digital y robo de datos personales, de acuerdo con cifras de la Policía Cibernética del estado.
En promedio, cada tres días se levantó una denuncia relacionada con el fraude digital, sumando mil 387 reportes en el año, lo que equivale a 115 casos mensuales, informó Josefina San Martín, titular de la Policía Cibernética. Detrás de cada número hay historias de datos comprometidos, cuentas bancarias vaciadas y personas que cayeron en trampas diseñadas con precisión.
Pero Temu no es el único frente de batalla. En el mismo periodo, la dependencia recibió 3 mil 449 llamadas por extorsión cibernética y mil 250 reportes de ciberacoso, confirmando que el crimen digital se ha vuelto cotidiano, insistente y cada vez más sofisticado.
El miedo al otro lado del teléfono
Una de las modalidades más frecuentes es la extorsión telefónica. Las llamadas llegan con amenazas directas: supuestos integrantes de grupos delictivos aseguran tener vigilada a la víctima o exigen dinero porque “un jefe” lo necesita con urgencia.
En otros casos, el engaño se disfraza de cobro de piso, una narrativa que apela al miedo inmediato y paraliza cualquier intento de verificación.
Los mensajes de texto y los sitios web apócrifos completan el triángulo del engaño. Basta un clic para abrir la puerta a un fraude mayor.
Otro de los focos rojos está en las ofertas laborales difundidas en redes sociales. Promesas de ingresos rápidos por dar “likes”, compartir videos o realizar tareas mínimas se repiten con insistencia. Sin embargo, muchas de estas propuestas esconden esquemas de fraude más complejos.
«A veces te piden documentos y algunas fotografías y posteriormente te buscan extorsionar con la misma información que se proporciona, por lo que recomendamos que los empleos que busquen sean en páginas oficiales y no confiar en que por pequeñas actividades vamos a obtener grandes beneficios», dijo.
En algunos casos, las víctimas son citadas en otro lugar bajo el pretexto de audiciones o sesiones fotográficas, simulando agencias de modelaje o promoción.
Ahí, el delito escala: se obtienen imágenes íntimas que después son utilizadas para extorsión, violación a la intimidad e incluso posibles abusos sexuales.
En otros engaños, los delincuentes solicitan documentos oficiales y fotografías personales. Días después, esa misma información se convierte en el arma para exigir dinero. “Por eso recomendamos buscar empleo únicamente en páginas oficiales y desconfiar de beneficios exagerados por actividades mínimas”, advirtió la Policía Cibernética.
También se detectaron falsas ofertas de trabajo en otros estados del país, donde se promete estancia, comida y traslado gratis, además de sueldos de 8 mil a 10 mil pesos semanales, un gancho que ha resultado efectivo para atraer a jóvenes.
Las denuncias revelan que las personas de 19 a 30 años son quienes más reportan este tipo de fraudes, particularmente en redes sociales y supuestas ofertas laborales. Sin embargo, cuando el engaño llega por mensaje de texto, los más vulnerables son menores de edad y adultos mayores, quienes suelen dar clic en enlaces fraudulentos sin sospechar el riesgo.
En Puebla, el delito ya no necesita armas ni calles oscuras: basta una pantalla encendida, una promesa tentadora y unos segundos de descuido.
