Los futuros del índice S&P 500 y las principales bolsas asiáticas retrocedieron la tarde-noche del domingo tras una nueva escalada en la guerra comercial impulsada por Donald Trump, lo que desató temores de recesión entre los inversionistas globales.
El tipo de cambio del peso mexicano frente al dólar cerró el viernes en 20.4650 unidades. Sin embargo, al abrir los mercados asiáticos, subió a 20.64 pesos por dólar, lo que representó una caída cercana a 20 centavos.
El índice Nikkei, de la Bolsa de Tokio, inició la jornada del lunes con una pérdida superior a seis por ciento, con un retroceso mayor a dos mil puntos. La baja respondió al anuncio de nuevos aranceles por parte del gobierno estadounidense, que también afectan al comercio con Japón.
Los contratos de futuros del S&P 500 cayeron 4.4 por ciento luego de que el índice sufriera su peor desplome en dos días desde marzo de 2020. El viernes, el mercado perdió más de cinco billones de dólares en valor.
En medio de la volatilidad, monedas consideradas refugio como el yen japonés y el franco suizo se apreciaron, mientras el precio del petróleo cayó más de tres por ciento. Los futuros del cobre registraron una baja superior a ocho por ciento y el oro también abrió en descenso.
El Índice de Volatilidad CBOE, principal medidor del temor en Wall Street, subió hasta 45.31 puntos, muy por encima del umbral de 20 que suele indicar preocupación entre los operadores.
Se activó un freno automático en los futuros del índice Topix, indicador del mercado japonés. En tanto, las acciones chinas anticipaban pérdidas en el arranque de la semana, luego de que Pekín anunciara aranceles de 34 por ciento sobre todas las importaciones provenientes de Estados Unidos. Un índice de compañías chinas que cotizan en Nueva York cayó 8.9 por ciento el viernes.
El presidente Trump busca reconfigurar el comercio mundial en favor de Washington, lo que incrementa la incertidumbre y los riesgos de una desaceleración económica global. La Reserva Federal ha advertido que no responderá de inmediato a las medidas arancelarias, aunque reconoce que podrían desacelerar el crecimiento económico y elevar la inflación.
«Prevemos que las consecuencias de los aranceles en el mercado continuarán esta semana», declaró Win Thin, estratega de Brown Brothers Harriman. Agregó que, pese a la caída bursátil, funcionarios estadounidenses no planean modificar la política comercial.
Las declaraciones de los principales asesores económicos de Trump minimizaron los temores de los inversionistas sobre una posible recesión y el alza de precios, al tiempo que reafirmaron sus expectativas de un auge económico, sin ofrecer disculpas por la inestabilidad en los mercados.
El presidente sostuvo que no busca provocar una liquidación del mercado y que no puede anticipar los movimientos bursátiles.
En este contexto, un aumento en la demanda de deuda pública estadounidense llevó el rendimiento de los bonos a dos años a su nivel más bajo desde 2022. Los operadores ya anticipan que la Fed podría recortar los tipos de interés con mayor rapidez para evitar una recesión.
Los rendimientos de los bonos soberanos de Australia y Nueva Zelanda también cayeron al inicio de la jornada del lunes, reflejando una mayor aversión al riesgo entre los inversionistas internacionales.
