A cinco años del inicio del juicio civil contra Genaro García Luna en Florida, los empresarios Mauricio y Alexis Weinberg, identificados como sus operadores financieros, formalizaron un acuerdo con el gobierno de México que les permitirá evitar prisión, siempre y cuando cumplan con la reparación del daño y colaboren con la justicia.
La Unidad de Inteligencia Financiera y los abogados de los Weinberg solicitaron a la jueza Lisa Walsh suspender el proceso iniciado en 2021. A cambio, los empresarios comparecerán en México para testificar contra el exsecretario de Seguridad Pública y otras figuras del círculo calderonista involucradas en la red de contratos ilegales y lavado de dinero.
El vínculo entre García Luna y los Weinberg fue probado con documentos financieros que detallan pagos por más de 662 mil dólares canalizados a negocios de su esposa, Cristina Pereyra, así como otros montos que fueron a parar a empresas como Oggi Café o consultoras privadas. Entre 2015 y 2018, transfirieron otros seis millones de dólares a Delta Integrator LLC, una firma ligada a la familia del exfuncionario.
Con la entrega de propiedades y el testimonio clave, los Weinberg buscan consolidar su salida judicial a través del criterio de oportunidad, figura que la FGR ha aplicado en casos emblemáticos. En paralelo, la sentencia impuesta a García Luna y Pereyra por más de dos mil millones de dólares marca un hito en la estrategia de recuperación del patrimonio desviado en sexenios pasados.
