El Zócalo capitalino volvió a ser el epicentro de la conmemoración cívica más importante del país. Este 15 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se convirtió en la primera mujer en encabezar el Grito de Independencia, hecho que marcó un parteaguas en la historia republicana. Acompañada por miles de personas congregadas en la Plaza de la Constitución y por invitados en Palacio Nacional, la mandataria recordó a los héroes de la Independencia bajo un protocolo cargado de simbolismos.
Uno de los momentos centrales fue la entrega de la bandera nacional. Por primera vez, el lábaro patrio fue recibido de manos de una mujer: la teniente de Policía Militar Jennifer Samantha Torres Jiménez, originaria del Estado de México, quien fungió como abanderada de la escolta del Heroico Colegio Militar. La acompañaron cadetes de distintas especialidades, provenientes de Oaxaca, Jalisco y la Ciudad de México, quienes conformaron una escolta inédita al estar integrada exclusivamente por mujeres.
El gesto fue interpretado como un mensaje de transformación institucional en las Fuerzas Armadas y de reconocimiento a la participación femenina en la vida nacional. El protocolo incluyó la Guardia de Honor por la Galería de los Presidentes, tradición instaurada por Andrés Manuel López Obrador, pero con un elemento inédito: el retrato al óleo de Leona Vicario, reconocido en 1823 por el Congreso como “Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria”.
La pintura del siglo XIX, perteneciente al acervo del Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec, se integró por primera vez a la galería principal de Palacio Nacional. El gesto buscó rendir homenaje a la participación de las mujeres en la gesta independentista, junto con figuras como Josefa Ortiz de Domínguez.
En cuanto al atuendo presidencial, Sheinbaum vistió un traje confeccionado en bordado artesanal de San Isidro Buen Suceso, Tlaxcala. La pieza fue elaborada por la maestra bordadora Virginia Verónica Arce Arce, con más de 25 años de trayectoria, bajo diseño de Thelma Islas Lagunas y Crystel Martínez Torre, y confeccionado por Rocío Castro Cruz. La elección del vestido puso en primer plano el trabajo de las comunidades nahuas y sus expresiones artísticas.
El 215 aniversario del Grito de Independencia quedó marcado así por símbolos de cambio: la primera presidenta en dar la arenga nacional, el reconocimiento al arte popular indígena, la irrupción de una escolta femenina en el corazón del Ejército y la reivindicación de Leona Vicario en la memoria histórica.
