La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó esta mañana que cuenta con un “plan B” en caso de que su propuesta de reforma electoral no alcance la mayoría calificada en el Congreso, necesaria para modificar la Constitución.
Durante su conferencia matutina, la mandataria evitó detallar en qué consistiría este plan alternativo: “Sí hay un plan B, pero ya sería después. Se verá después”, señaló. Pese a ello, enfatizó que, aun si la reforma no se aprueba, no se consideraría un fracaso, sino una victoria por cumplir con el compromiso de presentarla y dejarla documentada para futuras acciones.
Sheinbaum explicó que la iniciativa busca responder a demandas ciudadanas de austeridad y democracia directa, e insistió en que no se dejó presionar por resistencias políticas internas. Analistas anticipan que el plan alternativo podría involucrar modificaciones a leyes secundarias, como la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales o la Ley de Partidos Políticos, para lograr ajustes parciales sin requerir reforma constitucional.
El envío formal de la iniciativa al Congreso fue el 2 de marzo. En paralelo, la presidenta presentó un “Decálogo por la Democracia”, que sintetiza los objetivos de la reforma: integración directa del Congreso, reducción de gastos, prohibición de nepotismo, limitación de reelección y fortalecimiento de la fiscalización de partidos, todo sin afectar derechos laborales. La discusión en comisiones y en pleno se espera en las próximas semanas.
