Claudia Sheinbaum advirtió que hay un trato desigual en la agenda bilateral. Mientras México colabora activamente en el combate al tráfico de fentanilo con resultados concretos, la Corte Suprema de Estados Unidos desestimó la demanda mexicana contra fabricantes de armas, bajo el argumento de que no hay vínculo directo con el tráfico ilegal.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta explicó que desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y hasta la fecha, el paso de fentanilo desde México se ha reducido en 40 por ciento. Este dato, dijo, debe ser reconocido tanto por las autoridades estadounidenses como por su opinión pública.
Afirmó que esa reducción no obedece a presiones externas, sino al compromiso por evitar que esta droga llegue a jóvenes de ambos países. “Lo hacemos por convicción, no para complacer a ningún presidente”, aclaró.
En contraste, la mandataria lamentó que el Poder Judicial estadounidense minimice la evidencia sobre el origen de las armas utilizadas por el crimen organizado. “El propio Departamento de Justicia reconoce que el 75 por ciento de las armas incautadas en México proviene ilegalmente de Estados Unidos”, recordó.
Sheinbaum subrayó que México continuará su ofensiva legal, ahora enfocada en distribuidores y tiendas de armas. El proceso sigue en Arizona, con respaldo de un equipo legal que ha documentado el uso de armas en delitos en México con trazabilidad técnica.
Insistió en que la seguridad debe abordarse con corresponsabilidad. “Si se nos exige frenar el paso de drogas, también se debe frenar el flujo de armas. No puede haber un doble rasero”, expresó.
