La controversia por los comentarios de las diputadas poblanas de Morena, Nayeli Salvatori y Grace Palomares, sobre hombres adultos mayores sigue generando reacciones. Ahora fue el actor y diputado federal Sergio Mayer quien se sumó al debate con un video difundido en redes sociales, donde cuestionó las expresiones realizadas en el podcast Descasadas y afirmó que «la estupidez no tiene género».
La intervención de Mayer ocurrió días después de que se viralizara un fragmento del programa en el que las legisladoras hicieron comentarios sobre el olor, la apariencia física y el envejecimiento de hombres mayores, con frases como que «huelen a baúl» o que «ya se están pudriendo», lo que desató acusaciones de discriminación por edad.
En el video, Mayer presentó extractos del podcast y planteó un escenario inverso para cuestionar lo que calificó como un doble estándar en la opinión pública.
«¿Qué hubiera pasado si un grupo de hombres con cargos públicos hubiera hablado del cuerpo, la piel, la celulitis o la edad de las mujeres?», cuestionó, al considerar que la respuesta social habría sido una condena generalizada.
El también activista sostuvo que las expresiones ofensivas no deben justificarse por el género de quien las emite y lanzó la frase que se volvió el eje de su mensaje: «La estupidez no tiene género».
Asimismo, rechazó que el humor pueda utilizarse como argumento para denigrar a otras personas y señaló que la equidad implica rechazar cualquier manifestación discriminatoria, sin importar si proviene de hombres o de mujeres.
Durante su intervención también ironizó sobre las referencias hechas en el podcast a relaciones con hombres mayores, al preguntar: «¿Por qué no hablamos de la piel y del olor de nuestros sugar daddies?», en alusión a quienes mantienen relaciones sentimentales por intereses económicos.
Las declaraciones de Sergio Mayer se suman a una serie de reacciones surgidas tras la difusión del episodio de Descasadas, que ya derivó en disculpas públicas de Nay Salvatori y Grace Palomares, el deslinde de Morena y un pronunciamiento de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla, organismo que consideró que las expresiones constituyen discriminación por edad.
Con la participación de Mayer, el caso mantiene vigente el debate sobre el edadismo, los límites del humor y la responsabilidad de los servidores públicos en el uso de plataformas digitales y redes sociales.
