Morena decidió poner una pausa al arranque de su proceso interno rumbo a las elecciones de 2027 y reprogramó las convocatorias para elegir a quienes buscarán las coordinaciones distritales federales y municipales, figuras que representan el primer paso hacia las futuras candidaturas.
Originalmente, el registro de aspirantes estaba previsto para el 3 de agosto; sin embargo, la dirigencia nacional determinó aplazar el proceso hasta finales de este mes, mientras que las convocatorias para las coordinaciones municipales se emitirán durante septiembre.
La decisión forma parte de una estrategia para revisar con mayor detalle los perfiles, disminuir las tensiones internas y fortalecer la unidad del partido de cara a la llamada «megaelección» de 2027, en la que estarán en disputa 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados y miles de cargos de elección popular.
Al frente de este proceso se encuentra Citlalli Hernández Mora, quien desde abril pasado preside la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, órgano responsable de conducir la selección de candidaturas y coordinar la política de alianzas con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Entre los principales criterios establecidos por la dirigencia destaca la evaluación integral de los aspirantes. Además de las encuestas internas para medir conocimiento y aceptación ciudadana, Morena analizará aspectos como la honestidad, la trayectoria política, el trabajo territorial y la cercanía con la población.
La dirigencia también anunció filtros más estrictos para evitar el registro de perfiles vinculados con casos de corrupción, violencia, conflictos judiciales o conductas que puedan afectar la imagen del movimiento. Asimismo, se mantendrán criterios de paridad de género y reglas para evitar prácticas de nepotismo, especialmente en entidades gobernadas por Morena.
Otro de los lineamientos contempla la prohibición de campañas anticipadas entre aspirantes, ataques públicos contra otros militantes y el uso irregular de espectaculares u otros mecanismos de promoción personal que puedan generar confrontación interna.
Citlalli Hernández ha señalado que el objetivo es privilegiar la unidad del partido y seleccionar perfiles competitivos, pero también congruentes con los principios de la llamada Cuarta Transformación.
Con el ajuste en el calendario, Morena busca llegar con mayor orden a la definición de sus candidaturas y reducir las disputas internas antes del proceso electoral de 2027, considerado uno de los más importantes en la historia reciente del país.
