Rusia lanzó este domingo su mayor ofensiva aérea contra Ucrania desde que empezó la guerra, una andanada de drones y misiles que dejó al menos cinco muertos en distintos puntos del país y provocó un incendio en la sede del gobierno en Kiev.
El ataque contra la sede del gobierno de Ucrania, un gran complejo en el corazón de Kiev, es el primero de este tipo en tres años y medio de conflicto, y el presidente ucraniano Volodomimir Zelenski advirtió de que la arremetida solo prolongará la guerra.
«Por primera vez, el techo y los pisos superiores resultaron dañados debido a un ataque enemigo», dijo la primera ministra, Yulia Sviridenko.
«Restauraremos los edificios. Pero no podemos recuperar las vidas perdidas. El enemigo aterroriza y mata a nuestra gente todos los días en todo el país», afirmó Sviridenko.
El ataque también dañó varios edificios altos en la capital, reportaron los servicios de emergencia.
Según la fuerza aérea ucraniana, este ataque, con más de 800 drones y 13 misiles lanzados contra Ucrania, es la mayor ofensiva aérea rusa contra el país vecino desde que comenzó la guerra en febrero de 2022.
Al referirse al ataque, el presidente ucraniano dijo que «estas matanzas ahora, cuando la diplomacia real podría haber comenzado hace mucho tiempo, son un crimen deliberado y una prolongación de la guerra».
Zelenski dijo que discutió el ataque en una llamada con el presidente francés Emmanuel Macron y que Francia ayudaría a Ucrania a fortalecer su defensa.
En un mensaje en la red social X, Macron condenó el ataque y dijo que Rusia «se encierra cada vez más en la lógica de la guerra y el terror». Francia apoya a Ucrania, agregó.
