El gobierno del Reino Unido, encabezado por el primer ministro Keir Starmer, evalúa implementar restricciones que impidan el acceso de menores de 16 años a redes sociales y reforzar la regulación de la inteligencia artificial (IA), con el objetivo de proteger a los niños de riesgos digitales.
En febrero de 2026, el Ejecutivo indicó que podría adoptar este año medidas similares a las de Australia, luego de una consulta pública lanzada en enero sobre la edad mínima para usar plataformas como TikTok, Instagram o X. La iniciativa se plantearía como una enmienda a la Online Safety Act de 2023, una de las leyes más estrictas del mundo en seguridad en línea, e incluiría herramientas para limitar funciones adictivas como el “scroll infinito” o el uso de VPN para evadir bloqueos.
Además, el gobierno busca cerrar un vacío legal que actualmente excluye a ciertos chatbots de IA —como Grok, ChatGPT o Gemini— de la normativa. Bajo la reforma, estos sistemas deberán eliminar contenido ilegal, incluidos deepfakes o material dañino, bajo riesgo de multas, bloqueos o sanciones, en respuesta al rápido avance de la IA y su impacto en menores, como exposición a contenido explícito, grooming o adicción.
Starmer enfatizó que el gobierno actuará “rápidamente” para prevenir “tragedias futuras”, aunque la oposición critica la ausencia de plazos claros y posibles conflictos con la libertad de expresión.
El debate sobre la regulación de redes sociales e IA está activo en Reino Unido y Europa, con países como Francia y España explorando medidas similares. Hasta ahora, no hay prohibición vigente, pero la presión regulatoria sobre plataformas digitales crece de forma acelerada.
