La planta de Volkswagen de México en Cuautlancingo, Puebla, se prepara para el regreso de uno de sus modelos más emblemáticos: el Volkswagen Golf, cuya producción iniciará en 2027.
El anuncio, confirmado por directivos de la armadora y respaldado por declaraciones del CEO global Thomas Schäfer en 2025, marca el retorno del hatchback a territorio mexicano, luego de que en noviembre de 2021 saliera de la línea de ensamblaje la última unidad —un GTI edición especial Oettinger— tras décadas de fabricación ininterrumpida.
La decisión responde a la reconfiguración global del grupo alemán. La planta de Wolfsburg, en Alemania, se consolida como centro estratégico para la producción de vehículos eléctricos de la familia ID., por lo que el Golf a gasolina e híbrido será trasladado a Puebla, donde la compañía busca optimizar costos y aprovechar la experiencia técnica acumulada por más de 60 años.
Desde la década de 1970 y hasta 2021, la fábrica poblana produjo distintas generaciones del Golf —incluyendo versiones GTI y Variant— superando los dos millones de unidades “Hecho en México”.
Actualmente, la armadora realiza trabajos de modernización en líneas de producción, con una duración estimada de 68 semanas. Las adecuaciones contemplan inversión en infraestructura, incorporación de nueva tecnología y capacitación especializada para el personal, bajo lineamientos ambientales estrictos.
Aunque no se han detallado oficialmente las versiones, se prevé la fabricación de al menos dos variantes del nuevo Golf, posiblemente una versión estándar y otra deportiva.
Con este movimiento, la planta poblana —que actualmente produce Jetta, Tiguan versión larga y Taos— suma nuevamente un modelo insignia que refuerza su posicionamiento en Norteamérica y su vocación exportadora hacia Estados Unidos y Canadá.
