El Congreso de la Unión aprobó la inclusión de los sueros orales y bebidas “rehidratantes” con azúcares añadidos dentro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). La medida, impulsada por el diputado Toño López Ruiz, busca frenar el consumo de productos que se comercializan como saludables, pero que en realidad contienen altas concentraciones de azúcar o edulcorantes.
En entrevista, López Ruiz aclara que “el gravamen no aplica a los sueros terapéuticos recomendados por la OMS, sino a aquellos que en realidad se comportan como refrescos disfrazados”. Según el legislador, la iniciativa fue diseñada con precisión para no afectar el acceso a productos médicos esenciales. “Los sueros que solo contienen glucosa, sodio, potasio y citrato —los recomendados por la OMS— no pagarán IEPS. Los que tienen azúcar añadida, sí”, subraya.
La reforma llega en un momento crítico para la salud pública. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2023, el 36.1% de los adultos mexicanos son obesos y 27.4% tienen sobrepeso. Además, México ocupa el primer lugar en diabetes en América Latina, con más de 12 millones de personas diagnosticadas, según datos de la Secretaría de Salud.
Para López Ruiz, los números hablan por sí solos. “No se trata de recaudar más, sino de cuidar la salud. Los recursos que genere este impuesto estarán etiquetados para prevención, atención médica y combate a la obesidad y la diabetes”, afirma. El impacto fiscal será relevante: se proyecta una recaudación inicial superior a 5,000 millones de pesos anuales, que podría llegar a 41,000 millones al integrarse plenamente al paquete del IEPS en 2026.
El IEPS a las bebidas azucaradas no busca castigar, busca salvar vidas.
México encabeza el consumo de refrescos en el mundo y las consecuencias se reflejan en hospitales, familias y vidas truncadas.
Esta reforma es valiente y necesaria, porque apostar por la salud también es… pic.twitter.com/lL5bEuTrbJ— Toño López Ruiz (@soy_tonolopez) October 17, 2025
El legislador recuerda que México ya tiene experiencia en este tipo de medidas. “El IEPS a bebidas azucaradas de 2014 redujo el consumo de refrescos más del 10% y cambió hábitos de consumo”, explica. Ahora, la cuota se duplicará a 3.08 pesos por litro, ajustada por inflación y costos sanitarios.
Ante las críticas del sector industrial, López Ruiz considera que el cambio es una oportunidad: “Las empresas pueden reformular sus productos y adaptarse, como ocurrió en Reino Unido o Chile. No queremos castigar a nadie, queremos que todos sean parte de la solución”.
El diputado espera una reducción de al menos 7% en el consumo de estas bebidas en los próximos dos años. “Cada punto porcentual representa miles de vidas más saludables y menores gastos en atención médica”, sostiene.
Finalmente, defiende la reforma como un acto de responsabilidad: “Es una medida valiente porque enfrenta intereses económicos muy fuertes. Pero proteger la salud pública siempre será lo correcto”.
Con mecanismos de transparencia y reportes trimestrales a Hacienda y Salud, la Cámara de Diputados vigilará el destino de los recursos. López Ruiz concluye con un mensaje directo a las familias mexicanas: “Un peso más por litro es mucho menos que el costo de la diabetes o la obesidad. Esta es una inversión en la salud y el futuro de México”.
