El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este martes que evalúa declarar un “estado de conmoción exterior” en respuesta a las “agresiones” de Estados Unidos, mientras recibía el respaldo de cientos de civiles y militares armados que marcharon en su defensa en Caracas.
La advertencia se produce tras el despliegue de ocho buques y un submarino estadounidenses en el Caribe, hace casi un mes, bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Washington acusa a Maduro de vínculos con el presunto “Cartel de los Soles”. Desde entonces, las fuerzas estadounidenses habrían destruido al menos tres embarcaciones que, según sus reportes, salieron de Venezuela con droga, dejando 14 muertos. Caracas rechaza estas acusaciones y denuncia el “ajusticiamiento” de pescadores en la zona.
“Ya pudiéramos decir que está casi constituido el primer decreto”, dijo Maduro al mostrar una carpeta roja con el título “Decreto por medio del cual se declara estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional”. Agregó que prepara decretos para “cualquier escenario” y aseguró que “Venezuela saldrá adelante”.
La Constitución venezolana establece que esta figura puede decretarse cuando la seguridad nacional esté en riesgo y es prorrogable hasta por 90 días. Maduro no precisó qué medidas concretas implicaría la declaratoria.
Más temprano, civiles y militares marcharon en Caracas portando fusiles y vehículos de guerra para respaldar al mandatario. La movilización también respondió a un video publicado por Donald Trump en su red Truth Social, donde se burló de milicianas venezolanas en entrenamiento militar. “¡Una amenaza muy grave!”, ironizó el expresidente estadounidense.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, calificó la publicación como un acto de “supremacismo y racismo”, y destacó que las mujeres que aparecieron en el video fueron condecoradas. “Que se burle, pero nosotros estamos preparados para la batalla”, señaló.
