La regulación de los contenidos digitales en México tendrá nuevas reglas. El Senado aprobó la reforma conocida como “Ley Antimemes 2.0”, que obliga a plataformas y proveedores de internet a actuar ante publicaciones que vulneren derechos de autor, una medida que ha despertado cuestionamientos por sus posibles efectos en la libertad de expresión.
El dictamen, promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum, fue aprobado el 3 de noviembre con 72 votos de Morena, PT y PVEM, frente a 37 sufragios de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. Después de recibir el aval de la Cámara de Diputados, fue enviado al Ejecutivo para su publicación en el DOF. Su aplicación comenzará 180 días naturales después de ese paso.
Los cambios a la Ley Federal del Derecho de Autor modifican el artículo 114 Octies e incorporan los artículos 114 Nonies y 232 Septies. Con ello, los proveedores de servicios de internet y las plataformas deberán establecer procedimientos para bloquear o retirar materiales denunciados por infringir derechos de autor, además de contar con reglas para suspender o cancelar las cuentas de quienes incurran reiteradamente en estas conductas.
La responsabilidad de las empresas también podrá actualizarse cuando tengan conocimiento de una infracción, participen en ella, la induzcan o puedan controlar la actividad del usuario y obtengan un beneficio financiero.
El alcance incluye fotografías, voces, música, textos, películas y otras obras artísticas o audiovisuales utilizadas sin autorización. Las disposiciones también contemplan materiales generados o modificados con inteligencia artificial, por lo que memes y parodias que incorporen obras protegidas podrían quedar sujetos a estos mecanismos.
El incumplimiento de las obligaciones podrá derivar en sanciones del IMPI de 5 mil a 40 mil UMA, es decir, multas aproximadas de 580 mil a 4.6 millones de pesos.
Los legisladores de Morena y sus aliados sostienen que la medida moderniza la protección de los derechos de autor, combate la piratería digital y atiende compromisos internacionales, entre ellos los establecidos en el T-MEC. Aseguran que no busca eliminar los memes ni la sátira, sino regular el uso no autorizado de material protegido.
Sin embargo, PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y otros críticos alertan sobre el riesgo de retiros acelerados de publicaciones, suspensiones de cuentas y posibles abusos contra contenidos de humor, crítica política y periodismo. También cuestionan la falta de claridad sobre el concepto de reincidencia y la ausencia de garantías expresas para la parodia y la libertad de expresión.
La reforma no establece una prohibición general de los memes, pero sí crea mecanismos de retiro de contenidos y sanciones que podrían alcanzar publicaciones humorísticas. Su aplicación abrirá un nuevo debate sobre hasta dónde puede llegar la protección de los derechos de autor sin restringir la crítica y la creatividad en el espacio digital.
