La aparición de un Pastor Belga colgado de un árbol en Haras del Bosque encendió la indignación social y reavivó el debate sobre el maltrato animal en Puebla.
El animal fue localizado el 17 de febrero en áreas verdes del fraccionamiento, suspendido con su propia correa en lo que vecinos calificaron como un acto deliberado de violencia. Fotografías y videos difundidos en redes sociales detonaron reacciones de repudio y exigencias de justicia.
Organizaciones defensoras de animales y residentes de la zona interpusieron denuncias ante la Fiscalía General del Estado de Puebla y el Instituto de Bienestar Animal de Puebla, que ya investigan el caso.
La legislación estatal contempla penas severas por crueldad animal, con castigos que pueden alcanzar hasta ocho años de prisión. Sin embargo, activistas señalan que la aplicación efectiva de la ley sigue siendo un reto.
Puebla ha sido señalada en distintos reportes nacionales por altos índices de maltrato animal, incluyendo envenenamientos, abandono y agresiones físicas. El caso de Haras del Bosque se suma a una lista reciente de incidentes que han generado llamados a reforzar la vigilancia en zonas residenciales y a promover la denuncia ciudadana.
Hasta el momento no hay detenidos ni se ha esclarecido el móvil, mientras la exigencia pública de justicia continúa creciendo.
