La agrupación jalisciense Grupo Forajido logró frenar el intento del cantante de regional mexicano Christian Nodal de registrar de manera exclusiva la marca “El Forajido” ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), en un caso que ha generado interés dentro de la industria musical por las implicaciones legales sobre el uso de nombres artísticos y marcas comerciales.
De acuerdo con la información disponible hasta este 8 de junio de 2026, el pasado 22 de abril Nodal presentó una solicitud para registrar la marca “El Forajido” en la Clase 41, categoría que comprende servicios relacionados con entretenimiento, espectáculos, conciertos y actividades culturales.
Sin embargo, el trámite encontró oposición apenas unas semanas después. El 15 de mayo, Grupo Forajido, agrupación originaria de Jalisco con más de tres décadas de trayectoria, presentó formalmente un recurso ante el IMPI para impedir el registro.
La banda argumentó que el nombre forma parte de su identidad artística desde hace más de 30 años y que la autorización de una marca similar para otro artista podría generar confusión entre el público y afectar el prestigio construido durante décadas.
Integrantes de la agrupación señalaron que la disputa no se limita a una palabra o un apodo, sino a una marca consolidada dentro del mercado musical.
“No es nada más el nombre”, señalaron, al destacar que detrás de esa denominación existe una trayectoria artística, una base de seguidores y un posicionamiento comercial desarrollado a lo largo de los años.
Además, Grupo Forajido cuenta con el registro vigente de su marca hasta 2034, un elemento que ha sido considerado clave dentro del proceso de análisis realizado por la autoridad correspondiente.
Diversos reportes señalan que el IMPI habría mostrado una inclinación favorable hacia la postura de la agrupación jalisciense, al considerar la antigüedad del registro y la posible similitud fonética y visual entre las denominaciones involucradas.
De confirmarse el rechazo definitivo a la solicitud presentada por Nodal, el intérprete no podría explotar de manera exclusiva la marca “El Forajido” para actividades relacionadas con su carrera artística, incluyendo giras, espectáculos, mercancía promocional y otros productos comerciales vinculados a su imagen.
La controversia representa un nuevo frente legal para el cantante sonorense, quien también enfrenta una disputa relacionada con los derechos sobre su nombre artístico original, conflicto que ha trascendido al ámbito público debido a diferencias con su padre y exrepresentante.
Mientras el IMPI emite una resolución definitiva, el caso se perfila como uno de los litigios más relevantes del año dentro de la industria del entretenimiento en México, al poner sobre la mesa la importancia de la protección de marcas y la identidad comercial de los proyectos musicales.
