El gobierno de Puebla confirmó que desde hace meses se firmó un convenio modificatorio con la empresa Concesiones Integrales SA de CV, conocida como Agua de Puebla, con el que se busca replantear la forma en que opera el servicio de agua y drenaje en la capital.
Sobre este acuerdo, el coordinador del gabinete, José Luis García Parra, adelantó que el avance en el cumplimiento de los compromisos ronda ya el 90 por ciento, aunque no precisó ni la fecha en que se concretó la firma ni los puntos exactos que fueron incluidos en el documento.
García Parra señaló que el próximo 15 de octubre será el momento en que se presente públicamente un balance del nuevo convenio. El encargado de hacerlo será Gustavo Gaytán, director del SOAPAP, quien acudirá al Congreso local a rendir cuentas frente a la Comisión de Hacienda, que preside la diputada Guadalupe Vargas.
En esa comparecencia detallará cómo se han ido cumpliendo las cláusulas, qué indicadores se están evaluando y de qué manera ha respondido la concesionaria a las exigencias del Ejecutivo.
La postura oficial se dio justo después de que el gobernador Alejandro Armenta declaró que, junto con la Conagua, se analizan alternativas legales para presionar a la empresa a cumplir con las inversiones en infraestructura que estaban contempladas en el contrato original.
Armenta señaló este lunes que cancelar la concesión no es un camino fácil, ya que la revocación podría costar alrededor de 10 mil millones de pesos, una cantidad equivalente a lo invertido en el Museo Internacional del Barroco.
