La presidenta Claudia Sheinbaum reveló este lunes que su gobierno investiga el ingreso ilegal de combustible procedente de Estados Unidos, en lo que representa una nueva fase del combate al huachicol. En conferencia matutina, la mandataria explicó que la investigación avanza en dos vías: una administrativa, bajo la nueva legislación que rige a Pemex, y otra penal, a cargo de la Fiscalía General de la República y las áreas de inteligencia de Marina y Defensa.
“Estamos trabajando para desarticular las redes de tráfico ilegal de hidrocarburos. La trazabilidad implementada en Pemex permite ahora saber exactamente a qué puerto deben llegar, cómo vienen sellados los envíos desde EE. UU., quién importa, almacena y distribuye cada carga hasta las estaciones de servicio”, explicó Sheinbaum.
La nueva plataforma de control, concentrada en la Secretaría de Energía, sustituye el modelo fragmentado heredado desde la reforma energética de 2013. “Antes estaba dividido entre varias instituciones; ahora hay un solo sistema de seguimiento para flotillas, almacenamiento y distribución”, señaló.
Sobre la vía penal, Sheinbaum confirmó que ya se han inhabilitado buques y predios usados para almacenar combustible ilegal, así como ductos perforados directamente. Agregó que hay coordinación con el gobierno estadounidense, ya que parte del combustible entra tras ser refinado en ese país. “Se investiga desde que el petróleo sale como crudo, se refina y regresa como gasolina. Estamos actuando”, sentenció.
La declaración ocurre horas antes de la recepción oficial al nuevo embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, en Palacio Nacional. Sheinbaum destacó que desea mantener una “buena relación” con el gobierno norteamericano y evitar fricciones en temas sensibles, como migración o cooperación en seguridad.
En paralelo, la presidenta calificó como injusta la propuesta de senadores estadounidenses para aplicar un impuesto del 5 % a las remesas enviadas a México. “Afecta tanto a nuestros connacionales como a la relación bilateral. No puede ser que se rompa un tratado firmado desde 1994 para evitar doble tributación”, declaró. México, dijo, continuará sus gestiones diplomáticas mediante su embajador Esteban Moctezuma y el respaldo de organizaciones migrantes.
