Hoy: mayo 16, 2026
agosto 7, 2025
3 mins read

Fernandito, el niño que murió por mil pesos y que el Estado no pudo defender

Un niño de cinco años, conocido como Fernandito, fue secuestrado como garantía de cien mil pesos de deuda en La Paz, Estado de México. Su madre, con dificultades para hablar, sufrió negligencia institucional hasta el hallazgo del cuerpo. Hoy, el grito por justicia reclama castigo y un cambio urgente ante la violencia infantil.

En la colonia Ejidal El Pino, municipio de La Paz, nadie olvida el rostro de Fernando, un niño de cinco años al que todos llamaban Fernandito. Sus pasos eran conocidos en las calles polvorientas donde vivía junto a su madre, Marcelina, una mujer con dificultades para hablar, pero con una mirada que lo decía todo: que vivía por y para él.

El 28 de julio, Fernandito fue arrebatado de su hogar por una deuda de mil pesos. Esa misma noche, la vida de su madre se quebró.

Un préstamo, una amenaza, una desaparición

Según relató la Fiscalía del Estado de México, dos mujeres llegaron ese día a casa de Marcelina a exigir el pago de un préstamo que ella y su pareja habían solicitado semanas antes. No eran prestamistas profesionales, sino vecinas con las que alguna vez compartieron espacio. La cantidad: mil pesos.

Al no tener con qué pagar, las mujeres tomaron a Fernandito como si fuera un objeto en garantía. “No te lo vamos a regresar hasta que nos pagues”, le dijeron a Marcelina. Y se lo llevaron.

Un grito que nadie escuchó

Marcelina no sabía a dónde acudir. Su discapacidad en el habla hizo aún más difícil encontrar ayuda. Salió a pedir auxilio en la calle, fue a su casa a avisar a sus familiares y luego buscó a la policía. Nadie la entendió. Nadie la ayudó.

En una plática con WRadio, la abogada del caso, Fabiola Villa, contó que durante días la madre recorrió oficinas: el módulo de policía, el DIF de Los Reyes, la Fiscalía Regional…

Todos la mandaban de un lado a otro. Incluso cuando los vecinos advirtieron al DIF que el niño estaba retenido por personas sin parentesco, no hubo respuesta. Le decían que estaban en periodo vacacional.

No fue sino hasta el 4 de agosto que, al llegar a Ciudad Mujeres, una agente del Ministerio Público activó el protocolo de búsqueda por privación ilegal de la libertad.

Ese mismo día, acompañada por policías de investigación, personal del DIF y la policía de género, Marcelina volvió a la casa donde sabía que habían llevado a su hijo. Gritaron su nombre. Esperaban escuchar su voz. Lo que hallaron fue el olor fétido de una tragedia.

Fernandito estaba sin vida, dentro de una bolsa de plástico, en avanzado estado de descomposición.

La autopsia reveló que murió por traumatismo craneoencefálico, reveló la abogada, quien aseguró que el pequeño habría estado vivo apenas uno o dos días después de ser raptado. El resto fue silencio, golpes, abandono.

Vecinos dijeron que el niño era maltratado: lo alimentaban en el suelo, lo bañaban en un lavadero con agua helada, y lo golpeaban.

Impunidad y negligencia

La abogada Villa, quien también es activista, denunció que las autoridades actuaron con negligencia desde el primer momento. Que la carpeta de investigación no se abrió como homicidio, sino como desaparición. Que no le permitían acceder al expediente. Que incluso se enfrentó a la fiscal responsable, Sayonara “N”, por omisiones graves.

“Fernandito fue víctima no solo de sus agresores, sino de un sistema que no supo actuar a tiempo”, dijo Villa en entrevista con Carlos Zúñiga para Así las Cosas.

Agregó que las tres personas detenidas —Ana Lilia “N”, su esposo Carlos “N”, y su hija Lilia “N”— fueron vinculadas por desaparición forzada, pero no por homicidio. La Fiscalía argumentó que el plazo para judicializar estaba por vencerse, por lo que trabajarán en complementar la carpeta con cargos por homicidio doloso y lesiones.

Una madre sola y sin justicia
Marcelina es madre soltera. Fernandito era su único hijo. El padre los abandonó, como ocurre en muchas historias en las periferias del Estado de México. Su casa sigue en silencio. Las paredes, los juguetes, las cobijas… todo quedó como lo dejó Fernandito antes de ser arrebatado por una deuda impagable.


La abogada ha exigido a las autoridades que reconozcan su responsabilidad, que no simulen, que dejen de mentir.

“Dicen que atendieron a Marcelina, que le dieron apoyo… ¡mentira! La ignoraron hasta que fue demasiado tarde”, denuncia Villa.

El caso sigue abierto

Este viernes se decidirá si las tres personas detenidas son vinculadas a proceso, mientras la defensa de la familia trabaja para que se investigue como lo que fue: un homicidio brutal, no un simple caso de desaparición.

Fernandito tenía cinco años. Era pequeño, indefenso, ajeno a las deudas y a la violencia. Pero cayó en medio de la pobreza, la desatención institucional y el desinterés de las autoridades que deberían haberlo protegido.

Y hoy, su nombre se grita no solo como reclamo, sino como llamado urgente: para que ninguna otra infancia se pague con sangre.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Previous Story

Capturan a sicarios ligados a asesinato de padre e hijo en autopista Puebla-Orizaba

Next Story

EU vincula a Maduro con Cártel del Sinaloa; le confiscan más de 700 mdd en activos

Latest from Blog

Go toTop

Don't Miss