El grupo político del excandidato a la gubernatura de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, quedó relegado y excluido de la asignación de posiciones en el Consejo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN) durante la reciente Asamblea Nacional del partido.
El PAN definió a los 14 perfiles que representarán al estado en el Consejo Nacional para el periodo 2025-2028, en una votación interna donde la dirigencia estatal logró imponer sin contrapesos a sus candidatas y candidatos.
El resultado dejó fuera a figuras vinculadas al grupo del exalcalde Eduardo Rivera, confirmando así el debilitamiento de ese bloque dentro de la vida interna del blanquiazul.
La lista de consejeras nacionales quedó integrada por Alejandra Escandón Torres, Blanca Jiménez Castillo, Carolina Beauregard Martínez, Genoveva Huerta Villegas, María Fabiola Ramírez Luna, Monina Rodríguez Della Vecchia y Verónica María Sobrado Rodríguez. Todas ellas pertenecen a corrientes con cercanía a la actual dirigencia, lo que refuerza el control del aparato estatal sobre los espacios de decisión.
En el caso de los consejeros nacionales, los seleccionados fueron Cirilo Gallardo Cruz, Edmundo Tlatehui Percino, Enrique Guevara Montiel, Jorge Aguilar Chedraui, José Roberto Grajales Espina, Mario Riestra Piña y Rafael Micalco Méndez. Esta alineación consolida un Consejo Nacional poblano sin presencia del riverismo, un hecho que marca el cierre de una etapa y abre otra en la que la dirigencia busca reorganizar al partido bajo nuevas correlaciones de fuerza.
Con esta definición, el PAN poblano perfila una representación homogénea, acorde con los intereses de la actual dirigencia, en un momento clave para la reconfiguración interna rumbo a la próxima elección.
En el proceso interno anterior, el grupo de Rivera Pérez solo obtuvo aproximadamente el 10 por ciento de los consejeros estatales, lo que limitó significativamente su influencia en la selección de los representantes nacionales.
Integrantes del grupo de Rivera han denunciado públicamente prácticas de sectarismo y exclusión por parte de la dirigencia estatal, encabezada por Mario Riestra Piña. Se reportaron señalamientos de supuestas anomalías, como compra de votos y amenazas durante las asambleas distritales.
Esta situación ha ahondado la división dentro del PAN en Puebla, con llamados de otros panistas a una «operación cicatriz» para sanar las fracturas internas tras los resultados electorales y los procesos de renovación.
Pero también ha abierto la posibilidad de que dichos militantes busquen ser arropados en otro partido como Movimiento Ciudadano (MC), que ha buscado aprovechar el momento de ruptura que tiene el albiazul tras su fracaso del 2024.
Por ello, han abierto sus puertas a panistas que han sido relegados en últimos meses, incluyendo al exedil panista. Incluso, la dirigente estatal Fedrha Suriano ha señalado que están abiertos a recibir a cualquier panista que coincida con sus ideales y busque trabajan en su proyecto rumbo a 2027.
