El senador por Sinaloa Enrique Inzunza Cázarez se separó del grupo parlamentario de Morena y continuará desempeñándose como legislador independiente, luego de meses de presión interna para que solicitara licencia ante las acusaciones formuladas en su contra por autoridades de Estados Unidos.
Inzunza comunicó su decisión mediante una carta dirigida al coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, y confirmó que no solicitará licencia ni renunciará a su cargo, por lo que conservará su fuero constitucional y se reincorporará plenamente a los trabajos legislativos a partir del periodo ordinario que comienza el 1 de septiembre.
El legislador enfrenta desde abril una acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. Entre los señalamientos estadounidenses se encuentran supuestas operaciones para brindar protección institucional al grupo criminal y facilitar actividades relacionadas con el narcotráfico.
Inzunza rechaza las acusaciones y las califica como falsas y parte de una campaña de “lawfare”. Sostiene que no existe una sola prueba que sustente los señalamientos y asegura que ejercerá personalmente su defensa jurídica.
La salida de la bancada ocurre después de aproximadamente cuatro meses de presión de integrantes de Morena, quienes le habían planteado la posibilidad de solicitar licencia para evitar un mayor desgaste político. Ante su negativa, el acuerdo fue separarlo del grupo parlamentario.
Con su salida, Inzunza dejará la presidencia de la Comisión de Estudios Legislativos, así como otras posiciones que ocupaba a nombre de Morena. Sin embargo, continuará como senador hasta 2030 y mantiene su militancia en el partido.
El Comité Ejecutivo Nacional de Morena, encabezado por Ariadna Montiel, se deslindó de la decisión y señaló que no tuvo conocimiento previo de la separación. La oposición, por su parte, cuestionó que el senador conserve el fuero mientras enfrenta una acusación formal en Estados Unidos.
