El Gobierno de Puebla perfila a la Capital de la Tecnología y la Sostenibilidad, ubicada en el municipio de San José Chiapa, como una de las posibles sedes del Parque de Economía Circular que impulsa el Gobierno federal y que fue anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum para instalarse en la entidad.
Así lo dio a conocer el coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, quien explicó que este espacio, conocido como Podecobi, será propuesto formalmente este martes a la federación por sus características estratégicas e infraestructura.
El funcionario señaló que ya se desarrollan reuniones de trabajo entre autoridades estatales y federales para definir la ubicación final del parque, un proyecto que está enfocado en el reciclaje, el aprovechamiento de residuos y el desarrollo de modelos productivos sostenibles.
“Es un proyecto innovador, que busca una simbiosis entre la industria, la sostenibilidad, y es por eso que estamos planteando que se va a ampliar este polígono del Polo de Desarrollo para el Bienestar. Hoy se está llevando a cabo una reunión en San José Chiapa y se están planteando una serie de opciones, hay predios de 18, 36, 42 y hasta 50 hectáreas que podrían tener las condiciones que está buscando el gobierno federal”, dijo.
Lo anterior luego de que el estado de Puebla fue considerado por el gobierno federal como la nueva sede del Parque Ecológico y de Reciclaje, un proyecto de economía circular que busca transformar distintos tipos de residuos en insumos útiles para la infraestructura y la industria.
Recientemente, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la decisión se tomó luego de que habitantes de municipios de Hidalgo rechazaron la instalación del complejo en esa entidad mediante una consulta ciudadana.
Por tanto, se optó por Puebla, al cumplir con las condiciones técnicas y sociales para el desarrollo del proyecto, al no existir comunidades cercanas al área propuesta.
Sheinbaum detalló que se trata de un parque para el aprovechamiento integral de desechos como llantas, textiles, plásticos y residuos de construcción.
En el caso de las llantas, estas podrán reutilizarse para la pavimentación de caminos; los textiles serán procesados para recuperar fibras y producir nuevas telas; los plásticos podrán convertirse en combustibles, y el cascajo se empleará en la fabricación de materiales para banquetas y otras obras.
La presidenta señaló que el proyecto cuenta con el interés de al menos 10 empresas y forma parte de una estrategia nacional para impulsar un modelo ambiental sustentable que, además de reducir residuos, detone inversión y desarrollo regional.
