La economía de Estados Unidos sufrió una contracción en el primer trimestre de 2025, marcando un inicio inestable para el segundo mandato del presidente Donald Trump. Según una estimación preliminar del Departamento de Comercio, el Producto Interno Bruto (PIB) cayó 0.3% a tasa anualizada, luego de haber crecido 2.4% en el último trimestre de 2024.
El retroceso sorprende al mercado, ya que los analistas esperaban un crecimiento del 0.4%. La desaceleración se atribuye principalmente a un fuerte aumento de las importaciones —anticipándose a nuevas medidas proteccionistas—, una ralentización en el gasto de los consumidores y una disminución del gasto gubernamental.
“La caída del PIB real en el primer trimestre refleja un repunte de las importaciones, una desaceleración del gasto de los consumidores y un descenso del gasto público”, señaló el Departamento de Comercio en su informe.
Este dato económico se da a conocer en el día número 101 de la nueva administración de Trump, quien ha impulsado una agresiva política comercial desde su regreso a la Casa Blanca. En marzo, el presidente anunció una nueva ronda de aranceles dirigidos a productos provenientes de los principales socios comerciales de EE. UU., medidas que entraron en vigor a inicios de abril.
Entre las decisiones más polémicas se encuentra el aumento de los aranceles a productos chinos, que ahora alcanzan un 145%, de acuerdo con un decreto de la Casa Blanca publicado este miércoles. Esta medida ha generado preocupación en los mercados internacionales y podría intensificar las tensiones comerciales globales.
Con este contexto, la evolución de la economía estadounidense se perfila como uno de los temas centrales del nuevo periodo presidencial, especialmente si las políticas proteccionistas comienzan a impactar de manera más severa en el crecimiento económico.
